

Al matrimonio y al baño
hay que entrarlos de repente,
porque quien mucho lo piensa
tiene frío y no se mete.
PALACIOS DEL SIL (León)
Anoche me salió un novio
lo puse en la chimenea,
y mi hermana, la más chica,
con un palo lo menea.
PALACIOS DEL SIL (León)
Dicen que sabes, sabes,
que sabes muy bien coser,
y me has hecho unos calzones
con la bragueta al revés.
PALACIOS DEL SIL (León)
El amor de las mujeres
es como un día nublado,
que tiene más pareceres
que leyes un abogado.
PALACIOS DEL SIL (León)
Esa mujer está loca
quiere que la quiera yo,
¡que la quiera su marido
que tiene la obligación!
PALACIOS DEL SIL (León)
La noche que me casé
aprendí a titiritero,
si no me coge la novia
caigo de la cama al suelo.
PALACIOS DEL SIL (León)
Mi suegra se fue a los toros
se le cayó el abanico,
y se tuvo que abanicar
con el rabo de un borrico.
PALACIOS DEL SIL (León)
Por encima de tus medias
veo abierto un caramelo,
y yo, como soy goloso,
si no lo chupo me muero.
PALACIOS DEL SIL (León)
Quien te comió la lechuga
que te ponga la ensalada,
no es justo que ponga yo
lechuga tan deshojada.
PALACIOS DEL SIL (León)
¡Quien tuviera la dicha
de Adán y Eva,
porque nunca tuvieron
suegro ni suegra!
PALACIOS DEL SIL (León)
Suspiraba una viuda,
con dulces suspiros tiernos,
más por cariño del vivo,
que por lástima del muerto.
PALACIOS DEL SIL (León)
Una viuda se sentó
al lado de un castañal,
y entre castañas decía:
¡quién la viera retoñar!
PALACIOS DEL SIL (León)
Una vez que fui minero
yo en tu mina trabajé,
otro trabajó primero
pues yo abierta la encontré.
PALACIOS DEL SIL (León)
