malvasia

El gallo – Domingo Gordo

El Domingo Gordo
matamos un tordo,
el Domingo Ramos
le pelamos
y el día Pascua
le cenamos.

Gradefes

El domingo Gordo
matamos un tordo,
el Domingo Ramos
le pelamos
y el Domingo Pasquilla
hacemos una tortilla.

Sahechores


El Domingo Gordo
matamos un tordo,
el Domingo Ramos
le pelamos
y el día Pascuilla
lo echamos en la escudilla.

San Bartolomé de Rueda

El Domingo Gordo
matamos un tordo,
el Domingo Ramos
le pelamos
y el día Pasquilla
le hacemos en una tortilla.

Villacidayo

Por estas puertas entramos
dispuestos para cantar,
si usted nos da el aguinaldo
ahora vamos a empezar.

No queremos la morcilla
ni tampoco el farinato,
que queremos longanizas
tan largas como el mi brazo

Valdealcón

Domingo de Carnaval
de gitana me vestí
y en un gran salón de baile
a mi novio perseguí.

Gitana mía, gitana,
gitana mía, por Dios,
echa la buenaventura,
la suerte que tengo yo.

No te cases con la rubia,
que serás un desgraciao;
cásate con la morena,
que serás afortunao.

Yo me caso con la rubia
aunque sea un desgraciao
y me dejo la morena
aunque sea afortunao.

Carbajal

https://funjdiaz.net/folklore/pdf/rf462.pdf

Una de las diversiones infantiles más populares que existía en muchos pueblos leoneses durante los días de Carnaval era la que llamaban «El gallo». Esta fiesta está especialmente recogida en la Montaña, sobre todo en las comarcas de Babia y Laciana. Sobre ella escribieron autores como Restituto Martínez, Modesto Medina

Para celebrar «El gallo» los maestros, en vísperas de Carnaval, clasificaban a sus discípulos con arreglo al adelanto de cada uno en sus estudios. Al primero de la clase se le nombraba rey, al segundo general, al tercero coronel, y así sucesivamente hasta llegar al cabo. Los más atrasados y los más pequeños eran considerados como soldados rasos. El papel de abanderado le solía corresponder a uno de los mayores, aunque fuese de los más atrasados. En las niñas solo había las distinciones de reina y princesa. Las familias de los niños se encargaban de engalanarlos con la indumentaria propia de su categoría.
En Llombera (Ayuntamiento de La Pola de Gordón, Montaña Central), un niño hacía de abanderado y otro portaba un hierro asador, para ensartar en él los torreznos y las cosas pinchables que les entregaran los vecinos. Estos actores principales se adornaban con gorros de papel con colgantes de papelines multicolores.
El oficio del tesorero lo ejercía el alférez y las niñas llevaban cestas donde recogían los huevos
que les regalaran.
La mañana del Domingo Gordo (anterior al martes de Carnaval) se reunía la tropa infantil en la escuela. Los altos cargos y oficiales portaban espadas y los soldados llevaban escopetas; armas todas de madera, construidas porel carpintero del pueblo. Los niños formaban y entonces se presenta a el rey, constituyendoeste uno de los momentos más importantes de la fiesta. La tropa presentaba armas, el maestro se descubría y el monarca dirigía unas palabras a la tropa y al vecindario expectante:

Yo soy el rey de esta tropa,
y soy el rey encoronado;
no lo digo por España
ni por la gente que traigo,
que aunque son de edad menor,
son muy valientes soldados,

que tienen mucho valor
para mendrugos y tragos.


Otra versión era:

Yo soy el famoso rey
entre todos coronados,
pongo mi corona y cetro
como el rey ha señalado.
Y si no lo hace así
como yo lo he mandado,
que le corten la cabeza
con cuchillos afilados.


La gente se retiraba a sus casas y los niños comenzaban la ronda por el pueblo, pidiendo de puerta en puerta. Muchos eran los versos que cantaban los rapaces, y solían ser iguales para todas las casas:

Aquí estamos a esta puerta
dispuestos para cantar;
nos den pronto la limosna,
pues queremos caminar.
Buenos días, señor…
buenos días tenga usted,
aquí traigo mi bandera

que me ha prestado el rey
En estas puertas estamos
dispuestos para cantar,
darnos licencia, señores,
que queremos empezar.


Al sacerdote le dirigían salutaciones como las siguientes:

Buenos días, señor Cura,
de la casa rectoral,
que venimos a pedir
para el día Carnaval.
Buenos días, señor Cura,
buenos días, don…
que venimos a pedir
a la casa rectoral.


En otros saludos se asocia la petición:


Estas puertas son de pino,
las aldabas de nogal,
aquí vive un tabernero
que nos puede convidar.
Estas puertas son de pino,
las aldabas de cristal,
aquí vive un señor Cura
buen torrezno nos pué dar.

 
Cada personaje que desfilaba por el pueblodurante la postulación tenía su papel y lo mostraba en sus cantares específicos. Así, decía el capitán:

Capitán soy de armas
y primo de un general;
cien batallas he ganado
a fuerza de pelear.
De un soplo maté cien hombres,
de un estornudo un lugar,
de un puntapié derribé
una muy fuerte ciudad.
Las plazas y los castillos
todos los hice temblar;
sólo un gallo me da guerra
y a ese le tengo [de] matar.
A la punta de mi espada
vivo le tengo de asar;
para que no se nos queme
un torrezno me ha de dar.
Soy el capitán del gallo
y aquí traigo mi asistente,
para registrar a las mozas
que están malitas del vientre.


El alférez que llevaba una bandera (a veces con un gallo dibujado en ella) cantaba estos versos:

Yo soy alférez mayor
de los niños de la escuela,
si no lo quieren creer

aqui traigo mi bandera
Que la gané en Cataluña,
siendo soldado en la guerra.
Hace veinticinco años
que no he vuelto a esta tierra
hasta que el rey no lo ha mando

Esta bandera de letras,
principio de nuestro amparo:
sabiendo un hombre leer
en cualquiera parte es guapo.
Dejemos uno por otro;
vamos a lo que hace el caso,
a lo que somos venidos.
Señoras, vayan cortando
buenas lonjas de tocino
y de longaniza un palmo,
para que mis compañeros
las fuerzas vayan cobrando.


El Alcalde decía:


Alcalde soy por este año;
nadie se meta conmigo,
que por medio de la vara
tengo hacer un desatino
de huevos y torreznos
y de jarricas de vino.


El Obispo también tenía su parte:


Soy obispo con corona,
de Roma traigo licencia,
pa casar y descasar
a los viejos y a las viejas.

Y los soldados entonaban versos como los siguientes:

Soldados del requité
somos los que aquí venimos,
en busca de los cipayos [= huevos]
que usted tenga por los nidos.
Estamos tan inrritados

contra tales enemigos
... ... ....
Municiones no tenemos,
dénos usted un chorizo,
que nos sirva de cartucho,
y de metralla tocino.
Y luego si nos descargan
una granada de vino,
verá si somos valientes
y qué tal lo resistimos.
Darnos huevos o torreznos
o dinero para pan,
para sostener la gente
que tray nuestro capitán.


Otros versos singulares los cantaban personajes diferentes, así por ejemplo un niño que
llevaba un cesto y un zurrón:

Por torpe y desaplicado
me han nombrado huevero,
que con el fucico espurrido
[= hocico alargado o estirado]
olfateo el ponedero.


Otro, que era sacristán, le cantó al señor Cura, lo siguiente:

Míreme usted, señor Cura,
mejorado en mi destino,
de sacristán que lo era
en general efectivo.
Y hasta podía aparecer un gato:
Yo soy el gato murón,
el que mura los ratones,
los pequeños se me marchan,
y los grandes se me esconden.


Hay estrofas alusivas al gallo que, en ocasiones, llevaban durante la postulación:

Gente noble, gente noble,
gente de mucho dinero,
fuimos a jugar a España,
perdimos la mitad de ello,
y con la otra mitad
compramos un gallo negro.
El gallo tenía una falta,
que se nos venía muriendo.
Salga usted, señora, salga
si quiere ver al enfermo,
lo visitó el cirujano,
nada más falta el barbero.


Uno de la tropa se asomaba a la ventana y decía a los otros:

Alegraos, compañeros;
que ya la veo venir
con el torrezno en la mano
y huevos en el mandil.


Entre los cantares figuraban varios dedicados a las dueñas de las casas que se negaban a dar algo y que solían ser los más celebrados por el público. Por ejemplo:

Esta tía regañona
que vive en ese rincón
tiene una cazcarria al sayo
que la pesa un cuarterón.


Una vez recorrido el pueblo y considerado que se había recolectado lo suficiente para la fiesta, los rapaces se despedían con coplas como ésta:

Muchas gracias, la señora
la madre que la parió,
con el bien que Dios le ha dado
con sus hijos repartió.


Lo que ganaban los niños lo dedicaban a una merienda, que celebraban bien ese mismo domingo o el Martes de Carnaval. En Llombera adelantaban la postulación al jueves anterior al Domingo Gordo, ya que la
gente subía del mercado de La Pola y siempre podría mostrarse más dadivosa. Las casas a las que se pedía se llamaban «nidos», y de ahí que hubiera expresiones como ésta: «aún quedan por visitar dos nidos». Lo recaudado se guardaba hasta el Domingo Gordo, en que se hacía una comilona, siendo los niños mayores los encargados de elaborarla


El Domingo Gordo por la tarde, los niños «corrían el gallo», juego que consistía en enterrar vivo un ejemplar de esta clase, dejando solamente la cabeza a ras de suelo. Se vendaba a los niños por turno, empezando por el rey y se les hacía dar varias vueltas para desorientarles, quedando luego en libertad para ir en busca del
animal. Quien matara al gallo de un golpe certero con su arma, lo había ganado. Guzmán Álvarez en El habla de Babia y Laciana, cuando se refiere a las costumbres del pueblo de Quintanilla de Babia, señala la costumbre de los niños (rapaces) de disfrazarse por Carnaval e ir pidiendo por las casas huevos, torreznos o incluso dinero. A continuación incluye estos canticos de postulación:
Aiquí estamos lus rapaces,
venimus a vesitales;
y cumu ya nun son días
ŝesdamus las buenas tardes.

--------
A la siñura de casa
decimus cun atención:
cuecha el cuchieŝuna manu
ya diríjase al jamón.

---------------------
Denus guevus ya turrenus,
nun se ŝeulvide el jamón
ya dineiru para vinu
ya faemus una función.


---------------------------
De esas gaŝinas pechesas,
que tiene pur el curral,
tantus guevus cumu ponen,
sáquenus mediu cuartal.
*** *** ***
Siñor mayestru querido:
sigún reparte chuletas
distribuya entre nusoutrus
siquiera cinco pesetas.

------------

Siñur alcalde mayor:
venimus un regimientu
capaces de cunquistar
lus fondus del intamientu».

———-


Con el dinero que recaudaban compraban un gallo y lo enterraban:«…deixiandu ver sólu la cabeza, véndase lus guechus ya con unas espadas de madera van a daŝe hasta que lu matam. El gaŝu ya toulu demás guísanŝelu nuna casa ya cénanlu»
.

Este juego de enterrar al gallo en el suelo y convertirlo en víctima propiciatoria era lo que se llama «palo al gallo» en algunas localidades de Babia. En ella participaba también los mozos o incluso la gente mayor. «El animal se enterraba dejando sólo visible su cabeza. A los participantes, armados con un palo, se les vendaba los ojos y para provocar su desorientación se les hacían dar vueltas sobre sí mismos en la
línea de salida. Ganaba el que lograse matar al gallo y el gallo era su premio» Las costumbres de Quintanilla de Babia, nos indica que por Carnaval los mozos se revisten en grupos de dos o tres y portando una escoba y una vara van por las casas haciendo bromas, como comprobar que los hornos están limpios, les dan torreznos, que luego guisan las mozas y los comen conjuntamente, haciendo baile toda la noche.


Una costumbre antigua de las aldeas de Laciana era la «del Gallo»,
Se celebraba en invierno, cuando había nieve abundante. Consistía en enterrar un gallo en la nieve, dejándole la cabeza al descubierto. Los mozos con los ojos tapados y una espada en la mano, arrancando desde cierta distancia, tenían que tratar de cortarle la cabeza de un sablazo. Después para terminar la fiesta, se reunían a cenar el gallo.


Estigachxuvaumusenxaulalu
médicus ya ciruxanus
dixenunquinun tiene rimediu
rimediu, si non matalu»


Otra diversión que tenía al gallo como víctima era la que consistía en atar a uno o más gallos a un tronco de árbol y matarlos disparándoles con una escopeta.
En Palacios del Sil se trataba de una fiesta invernal (casi siempre por Navidad) y cuando lo permitían las nevadas. Se conocía como «el tiru al gatson» (el tiro al gallo) y se desarrollaba de esta manera: dos mozos compraban el mejor gallo que encontraban y lo ataban a un tuero de un castañal, en el puente del Río Palacios, y desde una distancia de cien varas o un poco más le disparaban con una escopeta, al parecer no era fácil acertarle y hasta los mejores tiradores fallaban varias veces. participaban tanto los mozos como los viejos y el que lo mataba se quedaba con él.
En Toreno, el juego consistía en poner, sucesivamente, cuatro o seis gallos atados a un palo y les disparaban con una escopeta o cartucho de posta desde una cierta distancia. En él participaban tanto solteros como casados y se celebraba al terminar el concejo del segundo domingo de Pascua.

Por lo que se refiere a las «carreras de gallos», éstas tuvieron cierto arraigo en pueblos del sur de la provincia de León, en la Ribera del Órbigo (Llamas, Secarejo, Sardonedo,…) y en la Vega del Esla (Villademor de la Vega). Consistían en colgar a uno o más gallos de una cuerda a cierta altura y los participantes, a lomos de caballos a galope, trataban de arrancarles el cuello y el que lo conseguía se quedaba con el gallo. En Villademor de la Vega recogimos el siguiente testimonio de algunas personas que recordaban cómo había tenido lugar este tipo de juegos: El segundo día de la fiesta de San Antón se hacía la ‘corrida de patos’, en realidad eran pollos o gallinas de corral lo que se colgaba de una cuerda y lo último que ponían era un ganso, que tiene el pescuezo más fuerte…eran los vecinos los que lo daban, a los que se pedían por las casas. Se ataban en una cuerda que estaba a uno y otro lado de la calle, enfrente de la ermita de las Angustias, los mozos pasaban a caballo e intentaban descabezar a los pollos y al ganso. La fiesta de San Antón era importante en Villademor de la Vega y según nos contaron había tres días de celebración, con baile y hoguera el día 17 de enero por la noche; los danzantes se disfrazaban y había unos personajes (los birrias) que iban con una careta y pegaban a las gentes por las calles.

En la llamada Venta de Peñicas en la carretera de Galicia y a un kilómetro escaso de Astorga, de vez en cuando se celebraban corridas de gallos y cintas, que atraen a ese sitio a una numerosa y animada concurrencia».
…/…
https://funjdiaz.net/folklore/pdf/rf462.pdf

Recortables

Cuentos:

Los gallegos que van a dormir y se tiran por el bocarón del pajar https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00856_13_-_Cuento_(Los_gallegos_que_van_a_dormir_y_se_tiran_por_el_bocar%C3%B3n_del_pajar).ogg

 El lobo y la zorra. El lobo cazó un carnero y lo esconden https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00856_14_-_Cuento_(Mar%C3%ADa_Garvila_y_Juan).ogg

El lobo y el arador (Comida de oso) https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00856_15_-_Cuento_(El_lobo_y_el_arador._Comida_de_oso).ogg

CONJUROS

PARA ALEJAR LA TORMENTA

Santa Barbara bendita
que en el cielo estáis escrita
con papel y agua bendita
en el ara de la cruz
Pater Noster Amén Jesús.
———————–
Santa Bárbara bendita,
patrona de las nubes altas;
todo el pan de mi merienda
para los perros que ladran.
Ya la nube se espanta
y la tarde se aclara.

————————-

PARA ALEJAR EL PEDRISCO

Tanto truena, tanto tú,
que más puede Dios que tú.

PARA QUE ALGUIEN QUE HA DADO UNA COSA NO LA RECLAME

Santa Rita, Rita,
lo que se da no se quita;
papel y tinta,
de nuestra eterna, Amén Jesús.

Trajes regionales León – imágenes

Trajes regionales de la provincia de León

FOTOS en la memoria

El hombre listo y el hombre tonto – Cuento en dialecto

Al hombre tonto le invitan a cenar patatas a casa de la novia. 
Se quedan a dormir y se equivoca de habitación.
Equívocos varios del tonto

AUDIO https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00592_21_-_Cuento_en_dialecto_(El_hombre_listo_y_el_hombre_tonto).ogg

Leyenda del Abad y el rey (cuento en berciano)

Español: Por sanarle, le da todo el terreno que se ve desde la ventana del Abad (que era todo el Bierzo)
GéneroEspañol: Leyenda
Lugar de la actuaciónCorullón, León, España
PistaATO_00393_02
AUDIO Por sanarle, le da todo el terreno que se ve desde la ventana del Abad (que era todo el Bierzo)En berciano

Gentilicios

EL VOTO – HERMANDAD DE LA SOBARRIBA

Romería del Voto


Val de San Lorenzo, Santiago Millas y Luyego de Somoza (Apodos)

Apodos

Los divertidos apodos utilizados por los habitantes de Val de San Lorenzo, Santiago Millas y Luyego de Somoza reflejan la rivalidad entre estas localidades. Algunos de los sobrenombres más picantes incluyen:

  • Val de San Lorenzo son apodados Valuros;
  • Valdespino de Somoza, Bubillos (en Referencia a las abubillas);
  • Val de San Román llaman los vecinos Arbeyos
  • Luyego de Somoza. Pellejos
  • Lagunas de Somoza. Cigueños
  • Villalibre de Somoza los conocen como Renacuajos

MARIQUITA: Animal sagrado

Mariquita de Dios, cuéntame los dedos y vete con Dios

Tarralina de Dios, / cuéntame los didos / y vaite con Dios,

Coquita de Dios, / cuéntame los dedos / y volarás pa Dios.

Catasol de Dios / cuéntame los dedos / y vete pa Dios, catasol.

Sananita, sananita, / ponte el manto / y vete a misa.

Sananita de Dios, / cuéntame los dedos/ y vete con Dios.

Este insecto cuenta con numerosos nombres populares en León; y que muchísimas de sus denominaciones lo relacionan con lo sagrado:
Pastorina de Dios, pajarina de Dios, catalina, sananica, coca de san Antón, caracolín de Dios, vaquina de Dios, tarralina (ternerita) de Dios, teresita de Dios, monjita, gallinita de Dios…


#PobladuradeSomoza “Perraguesa, pon a mesa/ con tres libras de corteza, / para ti, para mí,/ para el rey, que viene ahí”

#SanEstebandeAlmázcara, donde se creía que la mantis era venenosa y podía hipnotizar a los niños: “María Teresa, pon la mesa/ en el Pico/ de la Dehesa”.


EXPRESIONES POPULARES EN LEON

La zorra perderá las garras, pero no las mañas.

-Se pondera la dificultad de que uno abandone las malas costumbres que tiene.


Después de la liebre ida, palos en la cama.

Cuando se ha desaprovechado una
ocasión favorable, todo lo que se haga después parece inútil.

Nos ha jodido mayo con sus flores.

Se aplica a una situación que se esperaba fuera
buena, pero que se tuerce por algo que no se preveía.

¡Ojo! al Cristo,
que es de plata.

Advierte a alguien que tenga cuidado con otra
persona u otra cosa, porque envuelve algún peligro.

Protestar ante el maestro armero.

Se dice para indicar que no queda ningún
recurso, más que protestar inútilmente.

Quedarse a la cuarta pregunta.

No entender nada de lo que te han estado
explicando.




A la lumbre y al fraile, no hurgarle, no hurgarle.

-Recriminación que solía hacerse a los que no dejaban quietos los tizones que ardían en la hornilla de la cocina.




Andar a voleos.

Tener juicios y peleas por algo.


Andar a la greña.

Estar discutiendo por cosas poco importantes.

Plantarle cara al lucero del alba.

-Oponerse a uno, quienquiera que sea.

El que planta y el que cría lo mismo
se le hace de noche que de día.

-Anima a los campesinos a plantar árboles o recriar animales.

.

-Vulgarismo para decir que uno se pone tan contento
que no puede disimular la euforia.

-Cuando algo se empieza mal, no es posible que se llegue a tener buenos resultados.

-Alabanza para las madres que están criando, cuando se lamentan de que no pueden hacer otras labores.

– Entre labradores se pondera así lo que cunden en el trabajo los días del mes de marzo.

Expresión vulgar con la que se desprecia los trabajos que hacen los niños o las personas con menor capacidad, aunque sean muchos

-Despachar a uno con malos modales.

-Hablar de una cosa sin fundamento para ello, sobre todo, si era en perjuicio de alguien.

-Enojarse en alto grado.

Pegar a uno.

¡A silbar a la vía!

Despachar a uno con malos modales.

Dichos Leoneses

Ser un badanas

Alguien muy flojo en el trabajo y en la vida. Ser vago y
desidioso.

Zurrar la badana

pegar a alguien

Ser un baldrogas

Hombre desidioso, flojo y cobarde; calzonazos.

‘calzones anchos’

hombre mal vestido

Estar hecho un jijas / Ser un jijas.

Estar delgado y tener poca fuerza, poco vigor;
ser debilucho, persona endeble.

Estar hecho un Juan Lanas.

Ser un perezoso e indolente

Le zumba el mango/ Le zumban los cataplines.

Vulgarismo para ponderar alguna
cualidad del sujeto aludido.

Ser más bobo que Borile.

es el sobrenombre o mote que llevaba un
personaje de un pueblo cercano a Villacalabuey, el cual tenía un alto grado de
subnormalidad graciosa. De ahí se tomó el punto de comparación para insultar
a otro cualquiera, diciéndole: “¡Eres más bobo que Borile!”.

Ser más bobo que Carracuca.

Se emplea para ponderar el alto grado en que es
aplicable a alguien la calificación despectiva de bobo.

Ser más bruto que un arado/ que la pila de un pozo.

Alguien ignorante y rudo.

Estar más duro que los pies de San Benito.

Ponderando la dureza de una cosa se
compara con los pies de la imagen de San Benito, en una talla de madera dura.

No ser capaz de echar un gato de un centeno.

Ser un inútil

Parecer el espíritu de la golosina. .

Se dice de una persona falta de nutrición, o muy
delgada y extenuada.
También se dice a la persona que no come: Te vas a quedar como el espíritu
de la golosina, y a alguien que come mucho, pero no engorda: Parece que
tienes el espíritu de la golosina

Pesar como un trullo.

Se dice de los niños para ponderar lo gordos que están.

Quedarse como un Sixto Misiego.

Se aplica a alguien que se queda parado, que no
hace nada.

Salir (uno) a la manta bajera/ a la manta encimera.

Parecerse a la madre/ al padre.

Seco como un estasco.

Se dice de las cosas que no tienen jugo.

Ser un pamposao.

Ser un hombre excesivamente calmoso e indeciso para actuar

Tener cabeza de apóstol.

Ser muy testarudo. Hace referencia a la cabeza de piedra
de la imagen de los apóstoles o de otros santos.

Tener mala trasquila.

Se dice del que tiene mal genio.

A burro lerdo, arriero loco.

Se aplica al caso en que alguien se muestra terco en
sus actos o en sus opiniones, hasta que otro, más terco que él, le fuerza a entrar
en razón

A falta de hombres de bien, mi maridito es alcalde.

Se dice con ironía, cuando a
alguien se le da un cargo para el cual no tiene las cualidades que el cargo
requiere.

Dámelos con babas y no con barbas.

Hablando de los hijos, indica que dan menos
disgustos de pequeños que de mayores.

Del lobo carne, poca y embarrada.

Se aplica a las personas avarientas, de quienes
no se puede esperar mucha generosidad.

El amigo de la Montaña, el que lo pierde algo gana.

Frase con la que los habitantes
del páramo, o de la Tierra de Campos, manifiestan su desconfianza sobre los de
la Montaña, a los que se tacha de aprovechados.

El que lejos va a casar o va engañado, o va a engañar.

Aconseja que al tomar mujer, o
marido, se procure que sea persona conocida.

La ropa fina en el arca se vende.

Las cosas buenas no necesitan que se les dé mucha
publicidad.

Los hijos criados, los duelos doblados.

Recoge la amarga experiencia de que los
hijos adultos suelen acarrear más preocupaciones a los padres, que cuando eran
pequeños.

Ser (alguien) como las vacas de Valdeburón, ni son buenas para el frío, ni son buenas para el sol.

Se dice de las personas holgazanas que nunca trabajan, y los labradores los comparaban con las vacas de la Montaña leonesa (Valdeburón) que resultaban flojas para las faenas del campo.

Andar a “tía, dijo mi madre…”

Andar siempre pidiendo algo a los vecinos por
carencia de medios propios.

Gamusino – Animales legendarios

Caza de gamusinos

Cazar gamusinos es una actividad que muchos han intentado, pero que ninguno ha conseguido

  • Es necesario un saco para poder cazarlo
  • Hay que estar en silencio y evitar el agua
  • Hay que tener cuidado porque si te muerde luego te pica en esa zona como si fueran ortigas
  • Es herbívoro y se alimenta de plantas
  • Cuando lo metes al saco se mueve mucho y hay que esperar a que se esté más tranquilo
  • Salen por la noche
  • Pega grandes saltos
  • Ataca a los más pequeños
  • Es de color anaranjado

Dado su pequeño tamaño y ausencia de armas de gran tamaño, el Gamusino se protegería usando sus túneles como fuente de escape a sus principales depredadores y, en casos de extrema gravedad, utilizaría sus afiladas uñas de excavación como arma mortal para defenderse y ganar tiempo.

Descripción física le describe como una criatura ágil descendiente de los ratones topo (o en su defecto, una rara combinación de conejo y ratón) con una cola minúscula y ajena de cualquier cartílago o hueso, unas garras afiladas que le permitirían abrir túneles subterráneos y escabullirse por éstos en caso de cualquier peligro mayor. Por su falta del órgano olfativo, percibiría a sus atacantes por el sentido del oído el cuál tendrían desarrollado como principal línea de detección de presas. Sus piernas escaladas y pelo corto nos recuerdan a un topo a primera vista, mas su dieta vegetariana e insectívora, sus largas orejas y su ausencia casi absoluta de nariz nos recuerdan al físico de un Conejo de montaña.
Sus principales depredadores serían las águilas, los lobos ibéricos y depredadores carnívoros de gran magnitud como el oso pardo ibérico.
Sistemas de defensa
Dado su pequeño tamaño y ausencia de armas de gran tamaño, el Gamusino se protegería usando sus túneles como fuente de escape a sus principales depredadores y, en casos de extrema gravedad, utilizaría sus afiladas uñas de excavación como arma mortal para defenderse y ganar tiempo.
La caza del gamusino https://youtu.be/Tna_00dhRJc