Las tres malas aves

En el mundo hay tres malas aves:
los mosquitos, gorriones y frailes.
Los mosquitos nos beben el vino,
los gorriones nos comen el trigo,
y los frailes nos quitan las mozas.
¡No hay demonio que entienda estas cosas!

Dicen que el fraile no peca,
que peca la monja sola;
¿cómo ha de pecar la monja
si el fraile no la provoca?

Fraile que deja la capa
y se mete a segador,
más valiera que siguiera
con la capa y el sermón.

Polo río Sil baixaba unha galocha

 Polo río Sil
baixaba unha galocha.
rumba, la rumba, la rum. (bis)
Cargada de borrachos,
todos de Ponferrada.
rumba, la rumba, la rumba,
la rumba del cañón. (bis)
Si no tienes un duro,
no te arrimes a nadie.
rumba, la rumba, la rum. (bis)
En cambio, si lo tienes,
amigos a millares.
rumba, la rumba, la rumba,
la rumba del cañón. (bis)

Arbolito bien plantado

Arbolito bien plantado
siempre parece arboleda;
una casada curiosa
siempre parece soltera.

Solterita bien estaba,
hablaba con quien quería;
y ahora casada no puedo
ni tampoco es honra mía.

Casadita me metieron
sin tener culpa ninguna;
yo llorando por las noches
y él cantando a la luna.

Casadita me metieron
en casa de un hombre feo;
ni me quiere ni le quiero,
mal pecado si le veo.

Casadita me metieron
por consejo de mi madre;
y ahora que estoy metida
que me saque quien me mande.

Segadora, qué bien siegas

Segaba,
segaba la niña y ataba,
y a cada manadita
descansaba.

Segadora, qué bien siegas
debajo de la neblina;
si se te amocha el gadaño,
saca la piedra y afila.

Segadora, no te canses,
que ya viene la merienda;
pan y queso traen los mozos,
vino tinto las mozas bellas.

Rosita de los rosales

 En la ventana de abajo,
en la ventana de arriba,
ahí están los mis amores,
rosita del alma mía.
rosita del alma mía,
rosita de los rosales,
si no me caso contigo,
me voy para Buenos aires.
–Si vas para Buenos aires,
¿con quién voy a quedar yo?
–Con tus padres y los míos,
que en septiembre vuelvo yo

–Y si vuelves en septiembre,
nadie te conocerá.
Vale más una penita
que una larga enfermedad.
Las mocitas de ahora
ya no saben cortejar;
salen a la puerta y dicen:
un beso te voy a dar.
Un beso te voy a dar,
un beso yo te daré.
Con las mocitas de ahora
yo ya no cortejaré.

Coplas religiosas de El Bierzo

Muy de veras os pedimos 
a la Virgen soberana
que nos libréis de la miseria,
que bastante hay en España.

La Virgen se está peinando
al pie de Sierra Morena:
los cabellos eran de oro.
la cinta de primavera.

La Virgen de las Angustias
le dijo a la del Pilar:
si tu eres aragonesa
yo soy berciana y con sal.


Angelitos del cielo,
venid y llevadme
al portal de la Virgen
y allí dejadme.

Virgen de Fombasallá.
bella cara, bello rostro.
Que tengo que visitar
el día quince agosto.

En mi tierra berciana
hay un tesoro
que tiene más valor
que todo el oro:
a Virgen de la Encina
a quien yo adoro.

Morenica mía,
sólo yo te imploro
que nunca me olvides
que yo te adoro.

Virgen Santa de la Encina,
a vos os pido un favor:
que acojas a los bercianos
dentro de tu corazón.


Marcha del sacerdote de un pueblo

Le damos la despedida 
invocando al Ser Supremo,
le conceda larga vida
y que nos junte en el cielo.

Don Alejo se retira
dejando el pueblo sentido,
pero no nos abandona,
le representa un sobrino.

Nos despedimos de usted
todos juntos los vecinos,
si alguna cosa se ofrece
ya sabe dónde vivimos.

Con alegría sin par
le damos la bienvenida,
al ministro del altar
que hoy la suerte nos destina.

Este pueblo, en la ocasión,
se considera dichoso,
por obtener un pastor
instruido y virtuoso.

Obediencia encontrará en este lugar.
y esto solo bastará,
para que pueda llevar
su cargo sacerdotal.

La primera Misa de un sacerdote en su pueblo

Salga ya la buena madre
que su adorado hijo llega,
ya ha llegado el gran consuelo
que la consuele en sus penas.


Al que va a cantar Misa
bien le ha inspirado el Señor,
para elegir los padrinos
para tan alta misión.


Las campanas de la iglesia
tocan con alegría,
deseando proclamar
que llegó tan feliz día.


En tan alto ministerio
goce la santa pasa,
de la paz y la alegría
que el mundo no puede dar.
Los ángeles desde el cielo
bajaron a preguntar,
qué se celebra en la tierra
con tanta solemnidad.


Las maderas de esta casa
son de pino y de nogal,
y el señor misacantano
las merece de cristal.

Lamentos de ánimas(Santa Colomba de Curueño)

¡Quién san Jerónimo fuera 
para poder explicar,
lo que padecen las almas
que en el purgatorio están!


Allí gritan y suspiran
metidas en aquel fuego,
suspirando a los mortales
las saquen de aquel tormento.
Que en calabozos oscuros
hay muchas almas metidas,
enclavadas en el suelo
diciendo cómo me olvidas.


Herederos y albaceas
como de mí no se acuerdan,
para hacer una limosna
y sacarme de estas penas.

Mujer, hijos y familia,
atender nuestros lamentos,
cumplir lo que vos mandamos,
no alarguéis nuestros tormentos.

Tener, presentes hijos míos,
las fatigas y tormentos,
que yo en el mundo pasaba
para ganaros el sustento.

Si una enfermedad teníais,
siempre estaba a vuestro lado,
dándovos medicinas
noche y día con cuidado.

¡Ay, si me vierais ahora,
entre tanto arder,
qué diligencias pondríais
por no verme padecer!

Si los posibles son pocos,
y no pudierais mandar
que nos digan una Misa
aliviarnos con rezar.

Coplas recogidas por Mariano Domínguez Berrueta del cancionero leonés

A la puerta del cielo 
venden zapatos,
para los angelitos
que están descalzos.

A la orilla del río
sembré patatas,
y salieron cangrejos
con alpargatas.

Anduviste alabando
y echándote alabaciones,
que hallabas mi puerta abierta
en todas las ocasiones.

A cantar sí me ganas,
pero a cantares,
tengo yo un arca llena
y siete costales.

A la puerta de un molino
me puse a considerar,
las vueltas que da una piedra
y las que tiene que dar.

Agua al pie de una fuente fría
me puse a llorar mis penas,
y la corriente me dijo:
no las hagas no las temas.

Al pie de una fuente fría,
me puse a considerar.
qué poco amigos tiene
el que no tiene qué dar.

Aunque dé vuelta el cerrojo
y media vuelta la llave,
no te despidas del todo
de la casa de tus padres.

Al pie de un árbol sin fruto
me puse a considerar,
qué pocos amigos tiene
el que no tiene que dar.

¡Ay, qué noche tan serena
que no tiene movimiento!
¡Ay quien pudiera tener
tan sereno el pensamiento!

*****
A tu puerta he llamado
con el galocho,
no había nadie en casa
contestó el gocho.
La despedida vos doy
metida en una cereza,
y no quiero cantar más
que me duele la cabeza.
******
Al mal tiempo buena cara,
¡Virgen de la Soledad!
al mal tiempo buena cara
que Dios lo remediará.

Allá va la despedida
y esta sí que tiene brío,
más vale una despedida
que un chapuzón en el río.

Adiós, blanca Paloma,
flor de abril
¡qué linda estás, María!
en tu camarín.

Buenos días, Virgen Santa,
de España la salvación,
estas chicas de matanza
suplican tu bendición.

Cantar que va por la vida
parece una mariposa,
que en lugar de flor en flor
revuela de boca en boca.

Como ves, está adornado,
con rosquillas y con pastas,
compuestas de rica harina
que produce la comarca.

Cantares por cantares
sé más de ciento,
pero no me vienen
al pensamiento.

Cantar que del alma sale
es pájaro que no muere,
porque canta los sentires
y el corazón siempre siente.

Cuando voy pa la braña
no llevo pena,
porque llevo patatas
para la cena.



Cuatro chobos que pasaron
por el valle de cahceana.
fueron buscare a busmonte
chite, chume, chirio, chana.

De la montaña he venido
a la montaña me vuelvo,
porque solo en la montaña
se cría todo lo bueno.

Dicen que las golondrinas
tienen dulce el corazón,
porque quitaron las espinas
de la cruz del redentor.
Pajarillo jilguero,
dime qué comes,
arenillas del río,
del campo, flores.

Donde falta discreción
no hay ninguna cosa buen.
Aquello da perfección
lo que la discreción ordena.

El campo tiene sus flores
y sus estrellas el cielo
y sus arenas los mares
y sus cantares el pueblo.

En medio de mi pueblo
tengo que hacer una fuente,
con cuatro caños de agua
para que beba la gente.

Eres una arrierillo,
no me lo niegues,
que la vara en el cinto
puesta la tienes.

Eres arrierillo
de cinco mulas,
tres y dos son del amo
las demás tuyas.

Eres pájaro diestro
pero no sabes,
la destreza que tienen
las otras aves.

El árbol de la humildad
dicen que se está secando
pero el de la envidia no,
que son muchos a regarlo.

Este mundo es un teatro
con espaciosos salones,
siempre la misma comedia
sólo cambian los actores.

En el monte canta el cuco,
en la torre la cigüeña,
el pajarillo en el campo,
el borracho en la taberna.

El hijo del alcalde
¡qué tieso pisa!
porque lleva su padre
la vara en Misa.

El señor juez me pregunta
que de qué me mantenía,
yo me mantengo del robo
¿de qué se mantiene usía?

El día que tu naciste
nacieron todas las flores,
nacieron las achicorias
y los cardos corredores.

En este mundo, señores,
Unos sufren y otros gozan,
mas los placeres se acaban
y las penas no se agotan.
El tiempo y el desengaño
son dos amigos leales,
que despiertan al que duerme
y enseñan al que no sabe.


**********
Entre un duro y un real
se trabó combate duro,
llevaba el real la razón
y se la dieron al duro.
Majo, para hablar contigo
necesito memoriales,
no sé dónde has aprendido
tanto latín como sabes.
************

He visto un monte volar
y una casa andar a gatas,
y en el fondo de la mar
un burro asando patatas.
Las rosquillas que lo adornan  
son para el santo hospital,
la cera que viene en él
para tu altar alumbrar.

Las castañuelas de tejo
son de mi hermano Matías,
cuando mi hermano se muera
las castañuelas son mías.

La culebra en el zarzal
canta, giba y no parece,
por eso las malas lenguas
castigo de Dios merecen.

Los mocitos de este pueblo
cuando van a las funciones,
lleva la chaqueta al hombro
presumiendo de botones.

Las elevadas montañas
te circundan por corona,
y la virgen del pontón
es tu reina y tu señora.

Me diste tacha de pobre
otra que darme no tienes,
mi sangre no está manchada
que vale más que tus bienes.

No hay pueblo, como mi pueblo,
ni valle, como este valle,
ni casa, como mi casa,
ni calle, como mi calle.

Mi padre me dio una zurra,
el lunes por la mañana,
y yo dije, padre mío,
buen principio de semana.

María, si vas al hórreo,
del tocino corta poco,
que el año tién doce meses,
semanas, cuarenta y ocho.

Nadie murmure de nadie,
que somos de carne humana,
que no hay pellejo de aceite
que no tenga una botana.

La escalera de la vida
hay que subirla despacio,
el que la sube deprisa
no llega al segundo tramo.

Pañuelo a la cabeza,
pañuelo al cuello,
no sé de dónde sale
tanto pañuelo.

Procuremos buena fama
que nunca jamás se pierde,
árbol que está siempre verde
y con el fruto en la rama.

Por ser vos quien sois
dije arrepentido,
pésame señor
de haberos ofendido.

Que me des tres perrinas
que a ti qué más te da.
que tres perrinas menos
que tres perrinas más.

Quema más que fuertes ajos
la lengua de los malsines,
holgarán ya los mastines
que me roen los zancajos.
(Juan del Enzina)

Que dame tres perrinas,
que a ti qué más te da,
que tres perrinas menos,
que tres perrinas más.

Quién supiera la industria
de la culebra,
cuando se ve arrodeada
por la cigüeña.

*******
Si al Pontón quieres llegar
sin ir por la carretera,
ten cuidado no te caigas
n`el camín de la escalera.
Río Luna, río Luna
por embajo de los barrios,
con chobos por el yvierno
y truchas por el verano.
******

Tengo mi cuerpo de coplas
que parece un avispero,
se empujan unas a otras
por ver cual sale primero.

Tengo mi cuerpo de coplas
que parece un avispero,
picándose unas a otras
por ver cual sale primero.

Una mañana salía
un labrador a la arada,
en el medio del camino
se le acordó la aguijada.

Viva Sahagún porque tiene
la peregrina en su trono,
y el niño en su camarín
con su cadenita de oro.

Quién supiera la industria
de la culebra,
cuando se ve arrodeada
por la cigüeña.

Pañuelo a la cabeza,
pañuelo al cuello,
no sé de dónde sale
tanto pañuelo.

Pobre, si vas a concejo,
tus palabras son en balde,
el rico que contradice
y chitón dice el alcalde.

Siempre viví en la montaña
y morir en ellas quiero,
que corre el aire más puro
y está más cerca del cielo.

Una a una, dos a dos,
todas me las van llevando,
las peras de mi peral,
sin ellas me voy quedando.

Tengo que irme pa Asturias,
por un mes o dos semanas,
para ver cómo se guisa
con el caldo de castañas.

Un pastor disparó un tiro
junto a los Barrios de Luna,
la perdiz era de Torre
fue a caer en La Majúa.

Un águila con cien plumas
no se puede mantener,
y un escribano con una
mantiene hijos y mujer.

Viva Sahelices del Río
y su iglesia tan famosa
y la torre de barreales
que en su provincia no hay otra.

Viva Sahagún porque tiene
la peregrina en su trono,
y el niño en su camarín
con su cadenita de oro.

Virgencita del brezo,
qué linda eres,
con tu cara de gracia
¡quién no te quiere!

¡Virgen María la Blanca,
escucha nuestra canción,
que estas mozas de matanza
te cantan con devoción.

Y es para darte las gracias
por tu grande protección,
pues libraste a nuestra España
de extraña persecución.

Y el pueblo de Zalamillas,
al ver la guerra en acción,
a la virgen de raneros
acudió sin dilación.

Yo, en nombre de estas doncellas,
vengo este ramo a entregar.
recíbelo, Virgen Blanca,
pues lo dejo ante tu altar.

Ya se van los pastores
a Extremadura
ya se queda la montaña
triste y oscura.

Yo vivo de lo que como
y bebo lo que me dan,
pero masco algunas cosas
que no las puedo tragar.



Cuaderno de cantares: Las manos

A la mar fui por naranjas,
cosa que la mar no tiene,
metí la mano en el agua,
la esperanza me mantiene.


Adiós, adiós, le decimos
a quien fue de nuestro bando,
la despedida le damos
con el pandero en la mano.


Ahí vienen los taberneros
con la libreta en la mano,
apuntando a quien le debe,
tachando al que le ha pagado.


Allá va la despedida
con la mano en el sombrero,
que quien les canta pretende
quedar como un caballero.


Con respeto y con amor,
hoy, San Roque, te cantamos,
al compás de los panderos
que zumban en nuestras manos.


Cosa sagrada es el monte
y el árbol que está en la huerta,
maldita de Dios la mano
que lo tala o que lo incendia.


Dame la mano, la mano,
dame la mano derecha,
esta es la que me has de dar
a la puerta de la iglesia.


Dame la mano, niña,
dame la mano,
subiremos la cuesta
del avellano.


El ramín de San José
era verde y se secó,
por ser de manos de un santo,
el cielo se lo llevó.


El tocar el pandero
no tiene ciencia,
es darle con la mano
y dejarla muerta.


En el bolso del padrino
tiene el lagarto la cueva,
no se atreve a meter mano,
tiene miedo que le muerda

Lluvia, nieve y tormenta

Allá va la despedida, 
la que echó el galgo a la liebre,
que si la pilla debajo
no se moja cuando llueve.

Braña de Zaramedo,
quién te rondara
de noche con la luna
y aunque nevara.

Cómo llueve en el campo,
cómo ha llovido,
que hasta los naranjales
han florecido.

Cómo nieva por la sierra,
cómo nieva en la montaña,
y qué sólo está mi amor
allá arriba en esa braña.

El patio de mi casa
es particular
cuando llueve se moja
como los demás.

En el portal de Belén
caen copos de nieve airosa,
está la Virgen María
más hermosa que una rosa.

En este pueblo no hay mozos,
que se los comió la helada,
y los pocos que quedaron
son pa la primer nevada.

Esta noche ha llovido,
mañana hay barro,
pobre del carretero
que va en el carro.

Esta noche va a llover,
que tiene cerco la luna,
las estrellas me lo dicen
y el cielo me lo asegura.

Esta noche va a llover,
que tiene cerco la luna,
que si no llueve esta noche
no llueve noche ninguna.

Cuando la perdiz canta
agua requiere,
no hay mejor seña de agua
que cuando llueve.

Las campanas de Barniedo,
cuando la tormenta llega,
las echan todas al vuelo
porque no quieren que llueva.

Las culebras, cuando llueve,
se arrastran por el camino,
así se arrastran los mozos
cuando beben mucho vino.

Marcha, truena reñubera,
pa los montes Pirineos,
onde nu hai pan ni paya,
nu andes pur estos careos.

Mira, mira, cómo nieva
arriba en aquellos montes,
mira, mira cómo nieva,
nieva de día y de noche.

Oh, Cristo de los Remedios,
tú que tienes el poder,
dirige hacia aquí tus nubes
para que empiece a llover.

Qué serenita
cae la nieve,
y el aire cierzo
que la detiene.

Si me pierdo, que me busquen
al lado del mediodía,
donde cae la nieve a copos
y el agua es serena y fría.

Si se secan los pimientos,
pide a la Virgen que llueva,
que se está secando toda,
toda, toda la Ribera.

Tengo de subir al monte,
tengo de pasar la Aquiana,
tengo de pisar la nieve
que Santa Elena pisaba.

Tengo envidia de las nubes
que llueven agua serena,
ellas lloran desde el cielo,
yo lloro desde la tierra.

Válgame Dios del cielo,
cómo ha llovido,
que hasta las calabazas
han florecido.

El rio

**********

A la luz del cigarro 
voy al molino,
si el cigarro se apaga,
me voy al río.

A la orilla del río
sembré patatas
y salieron cangrejos
con alpargatas.

A la orilla del río
tengo sembrado
azafrán y canela,
pimienta y clavo.

Adiós, valle de Ancares,
adiós te digo,
adiós, árboles verdes
de junto al río.

Al otro lado del río
estaba llorando un piojo,
que venía de las siegas
con una espiga en un ojo.

Al otro lado del río
tengo de hacer mi labor
con una yunta de cabras
y un perro de sembrador.

Al otro lado del río
tiene mi padre una viña,
no la poda ni la cava,
vendimiar, sí la vendimia.

Allá va la despedida,
ésta sí que va con brío,
más vale una despedida
que un chapuzón en el río.

En el río del Jordán
mil maravillas se han visto:
Cristo bautizó a San Juan
y San Juan bautizó a Cristo.

Pajarillo jilguero,
dime qué comes.
Arenillas del río,
del campo flores.

Río arriba, río arriba,
nunca el agua subirá,
que en el mundo río abajo,
río abajo todo va.

Si la luna fuera queso
y las estrellas, panetes,
y el río fuera de vino,
qué tragos y qué zoquetes.

Si pasas el río,
no bebas el agua,
que la envenenaron
los de la montaña.

Si quieres que el carro cante,
métele el eje en el río,
que de que esté bien mojado
cantará como un judío

***********


A la orilla del río
sembré patatas,
me salieron cangrejos
con alpargatas.

A la orilla del río
sembré melones,
me salieron cangrejos
con pantalones.

A la luz del cigarro
voy al molino,
si el cigarro se apaga
me voy contigo.

Con la luz del cigarro
voy a la fuente,
yo no he visto una rosa
tan reluciente.

Con la luz del cigarro
te vi la cara,
yo no he visto una rosa
tan colorada.

A la Virgen del Carmen
tres cosas pido,
la salud y el dinero
y un buen marido,

Que no fume tabaco
ni beba vino,
que no duerma con otra,
sólo conmigo.

El juego

Ay de mí, que la perdí,
ay, que la traigo perdida,
jugué con un jugador,
tengo perdida la vida.


La baraja de los naipes,
señores, voy a explicar
para que de Dios se acuerden
cuando vayan a jugar.


Los pajaritos del cielo
cantando mecen la cuna
y el Niño recién nacido
jugando está con sus plumas.


Por el río Torío
bajaba una gabarra
con cuatro jugadores
de las Ventas de Nava.

Ya puedes tirar la barra
por encima del sombrero,
que, aunque pierdas la tirada,
tuya es la flor, caballero.

El corazón

Allá va la despedida
a todos en general,
que mi corazón no quiere
con ninguno quedar mal.


Cantar que del alma sale
es pájaro que no muere,
porque canta los sentires
y el corazón siempre siente.


Canto triste, canto triste,
no puedo cantar alegre,
tengo el corazón herido
y las heridas me duelen.


¿Cómo quieres que tenga
dos corazones:
uno de filigrana
y otro de amores?


Corazón que no quiera
sufrir dolores,
pase la vida entera
libre de amores.


Corazones partidos
yo no los quiero,
que cuando doy el mío
lo doy entero.


De San José traigo el ramo,
de San Francisco el cordón,
de la Virgen, la corona,
de mi amante, el corazón.

El corazón de los hombres
es como un día nublado,
que tiene más pensamientos
que leyes un abogado.

La primavera

Ahora que viene mayo,
la flor de la primavera,
cuando los quintos se marchan
voluntarios a la guerra.


Allá va la despedida,
te suplico que no llores,
que vendrá la primavera
y te cubrirá de flores.


En el portal de Belén
en invierno es primavera,
que el Mesías esperado
en Jesús baja a la tierra.


En tiempo de primavera,
en otoño y en verano
todas las flores del campo,
toditas se van secando.


¿Para qué me pides peras
si mi peral no las tiene?
Ya te las darán a ti
la primavera que viene.


Qué alegres los pajarillos
que cantan en la arboleda
al ver pasar por allí
la flor de la primavera.


Virgen de la Concepción,
eres flor de primavera,
con ese vestido blanco
parecido a la azucena.


Ya está la primavera
sembrando flores,
ya los campos se visten
de mil colores.


Ya viene la primavera,
ya florecen los espinos,
para ponerte a la sombra
a remendar el vestido

Indumentaria en la Sobarriba

http://pendonesdelreinodeleon.org/wp-content/uploads/2015/05/PXP-L_0.pdf

Vestía la mujer de la Sobarriba manteos sencillos
de color rojo, verde y negro, con algún ejemplo
en color azul. La decoración de estos era sobria,
consistente en estrechas cintas de terciopelo negro
que se cruzan formando una cruz en la parte trasera,

siendo decorados los huecos que sus brazos dejaban
con círculos de paño picado. No faltaban enaguas y
pololos abiertos, zagalejos de colores y medias, tanto
blancas como de otros colores, tejidas en casa. Los
mandiles eran sencillos: tejidos de hilos a rayas o lisos,
con alguna somera labor como adorno y con algún bolsillo que acompañase a la faltriquera. En ocasiones los mandiles llevaban sencillos bordados de carácter florar sobre telas negras. Completaban la indumentaria femenina sencillas camisas de lienzo o hilo, lo justillos y, sobre los hombros, los coloridos mantones de merino negros, marrones o avinados con sus grandes flores.

En la cabeza colocaban también pañuelo de merino y de otros tejidos en vivos colores, además del
sempiterno negro.


El hombre solía vestir pantalones y chalecos de estameña negra y
parda
, tocado con sombreros de paño en esos mismos colores, así
como en épocas anteriores lució monteras de lo mismo con vueltas
de seda o terciopelo. Bajo el chaleco la camisa de lino y en
las piernas las medias de lana de diversos colores, con calzas
o polainas a veces sobre ellas, atadas con ligas de colores tejidas por las mujeres.

Las fajas de lana las usaron en diversos colores, muy comúnmente
rojas y blancas. Sobre todo ello colocaban las capas, de
fino paño para los días de fiesta, o de recia estameña
para uso diario, capas negras y pardas con adornadas vistas de terciopelo o
de vistosas telas de cuadros. Fueron las capas el moderno sustituto
de las viejas anguarinas, especie de capas con mangas, que vistieron los
hombres de la provincia en épocas anteriores, ganando popularidad hasta
arrinconar a las anguarinas, que quedaron relegadas solo a las labores agrarias.

MOLINEIRA

Cómo quieres que te quiera
y que te tenga cariño
si a todos andas diciendo
que no te casa conmigo;
cómo quieres que te quiera
y que te tenga cariño.

Amores tenía trece
y me olvidaron los doce
y uno solo que ha quedado
dice que no me conoce...

Amores desconsolados
vengo a traerte consuelo
y el consuelo que te traigo
es decir que no te quiero...

Aquellas tres palomitas
nacieron para volar
yo nací para quererte
no lo puedo remediar...

Si tú me quieres amí
y mi persona te agrada
nos casaremos los dos
y a nadie le importa nada...

Pandereta pandereta
hoy te tengo de romper
a la puerta de mi amo
antes del amanecer.

Reyes

REYES
Aquí venimos señores
dispuestos para cantar
la historia de los tres reyes
si la quieren escuchar.
Salieron tres reis de Europa
con alegría y contento
por ver si pueden hallar
aquel tesoro encubierto
aquella divina estrella
aquel hermoso lucero
aquella luna brillante
aquel niño tierno y bello
que quita la luz al sol
y a la luna pone velo
y a las estrellas les quita
la luz que arrojan al suelo.
Buscando de sierra en sierra
buscando de pueblo en pueblo
y lo hallaron en Belén
en aquel pueblo pequeño.
Recogido en un portal
casi todo descubierto
en las pajas de un pesebre
y una mula y un jumento.
Guiados por una estrella
tres ofrendas le ofrecieron.

CANTOS DE CARNAVAL Y SAN JUAN

El día de Carnaval
mucho se tarda en venir
para ver a los borrachos
de la taberna salir
y ay lara…
Sale uno y salen dos
salen tres y salen cuatro
el último es mi marido
el jefe de los borrachos
ay lara…

El día de San Juan triste
no fuiste a la fuguera
fuiste ver la penosita
que otro galán te la lleva
y ay lara…

LAS MOZAS DE VILARBON

Las mozas de Vilarbón
todas coxean d´un pe
y é por culpa del terreno
que non poden ponerlo bien.
Por allí vai un camino
por allí vai un sendeiro,
por eiquí vai un camiño
dereitiño al fiandeiro.
As mozas de Vilanova
dicen que non beben viño
e debaxo do refaxo
levan o xarro escondido.

https://funjdiaz.net/joaquin-diaz-canciones-ficha.php?id=516

San Antón: Refrán a la madre

A ti San Antón bendito
de corazón te lo pido,
a la santa que me dio el ser
cuídamela como a nadie,
que no me falte el calor
ni el cariño de la madre,         
tú fuiste el más limpio amor
con ninguno comparable,
tu ternura al perdonar
por mucho que se te agravie.

San Antón: Refrán de criados

¡Oh, glorioso San Antón!
hoy diecisiete de enero
con tantas lluvias y hielos
trabajar no podemos,
los amos están enfadados
nosotros bien lo conocemos
con los ojos de la cara
levantamos los torreznos,
pero ya llegará el verano
y todo lo pagaremos

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