Verde fue mi nacimiento,
azul la primera flor,
y ahora estoy comiendo
a la mesa como un señor.

Entre más ropa te pones
cada vez me gustas menos,
con ropa no me enamoras,
porque es cosa de traperos.

Mozo feo y sin dinero,
enamorado y celoso,
lo comparan en mi pueblo
a la carabina Ambrosio.

Amor mío, come y bebe
y échate a dormir la siesta,
que me tienes tan segura
como el agua en una cesta.