El bien parado.

El bien parado, señores

se toca de dos maneras

uno para las casadas

otro para las solteras,

ay, ay, ay.

Cantando y tocado a la pandereta por María Rodríguez de 50 años de Suertes de Ancares (León). Grabado el 12 de agosto de 1976Escuchar el tema >

EL BIEN PARADO

En el Bierzo, los Ancares leoneses y orensanos se han recogido diferentes versiones de pandereta, pandero, gaita de fole y flauta de tres agujeros de una variante local de la seguidilla, ahí llamada el bien parado, en relación a uno de los movimientos de este baile, que indica la terminación repentina de una mudanza o figura para empezar la siguiente. Los bailadores han de permanecer inmóviles al acabar el baile con la última nota de la melodía. Generalmente se ha conservado la construcción métrica en versos de seguidilla (5-7) aunque se conocen versos de ocho sílabas.


Las hijas del bolero

no van al prado

porque no saben el bien parado


El bien parado, niña

es desta manera


y aquel que no lo sepa

que lo deprenda.

Antropofonías – ficha individual – Etnoesfera

Lolita tiene un caballo

 Lolita tiene un caballo,
color castaño, de lo mejor,
para pasear a Pepito, leré,
que está malito, leré,
del sarampión. (bis)

El médico le receta
una papeleta, le hace llorar;
no llores, por Dios, Pepito, leré,
que con Lolita, leré,
te has de casar. (bis)

Lolita tiene una niña,
pero qué niña, pero qué sol;
por cinco monedas de oro, leré,
a una cubana, leré,
se la vendió. (bis)

apenas sale la aurora,
y a sus mejoras se oye un cantar;
gaiteros a son de gaita, leré,
que gime en brazos, leré,
de un buen gañán. (bis)

Y en casa del tío Vicente
con tanta gente, qué habrá, qué habrá;
son las mocitas del pueblo, leré,
que con las mozos, leré,
quieren casar. (bis

Los ojos de mi chata

Qué lindos ojos tiene mi chata,
cómo relucen cuando me ven;
son negros, negros, como la noche,
son más serenos que nuestra fe.

No me los robes, son mi esperanza;
no me los robes, Señor, Señor;
no me los robes, mi cielo, encanto,
que yo por ellos muero de amor.

Si tú me quieres, yo te daría
un pañuelito de mi corazón;
y si no quieres que yo te quiera,
yo me retiro con mi dolor.

Dicen que dicen, que tú no me amas,
dicen que dicen, que yo no sé amar;
pero yo juro por lo más santo
que a nadie quiero como a mi galán.

El martes de carnaval de gitana me vestí -La gitanilla

El día de carnaval
de gitana me vestí,
me fui a un salón de baile
y a mi novio perseguí.

gitana, buena gitana,
dime la verdad, por Dios;
echa la buenaventura,
la suerte que Dios me dio.

Tengo dos comprometidas,
comprometidas las dos;
una rubia, otra morena,
morenita como yo.

Si te casas con la rubia,
tú serás un desgraciado;
cásate con la morena
y serás afortunado.

Las tres malas aves

En el mundo hay tres malas aves:
los mosquitos, gorriones y frailes.
Los mosquitos nos beben el vino,
los gorriones nos comen el trigo,
y los frailes nos quitan las mozas.
¡No hay demonio que entienda estas cosas!

Dicen que el fraile no peca,
que peca la monja sola;
¿cómo ha de pecar la monja
si el fraile no la provoca?

Fraile que deja la capa
y se mete a segador,
más valiera que siguiera
con la capa y el sermón.

Polo río Sil baixaba unha galocha

 Polo río Sil
baixaba unha galocha.
rumba, la rumba, la rum. (bis)
Cargada de borrachos,
todos de Ponferrada.
rumba, la rumba, la rumba,
la rumba del cañón. (bis)
Si no tienes un duro,
no te arrimes a nadie.
rumba, la rumba, la rum. (bis)
En cambio, si lo tienes,
amigos a millares.
rumba, la rumba, la rumba,
la rumba del cañón. (bis)

Arbolito bien plantado

Arbolito bien plantado
siempre parece arboleda;
una casada curiosa
siempre parece soltera.

Solterita bien estaba,
hablaba con quien quería;
y ahora casada no puedo
ni tampoco es honra mía.

Casadita me metieron
sin tener culpa ninguna;
yo llorando por las noches
y él cantando a la luna.

Casadita me metieron
en casa de un hombre feo;
ni me quiere ni le quiero,
mal pecado si le veo.

Casadita me metieron
por consejo de mi madre;
y ahora que estoy metida
que me saque quien me mande.

Segadora, qué bien siegas

Segaba,
segaba la niña y ataba,
y a cada manadita
descansaba.

Segadora, qué bien siegas
debajo de la neblina;
si se te amocha el gadaño,
saca la piedra y afila.

Segadora, no te canses,
que ya viene la merienda;
pan y queso traen los mozos,
vino tinto las mozas bellas.

A cantar a una niña

A cantar a una niña,
a cantar a una niña,
yo la enseñaba,
y en cada nota un beso,
y en cada nota un beso
ella me daba.
Y aprendió tanto,
aprendió tanto;
aprendió muchas cosas
menos el canto.
a contar las estrellas,
a contar las estrellas
yo la enseñaba;
y en cada estrella un beso,
y en cada estrella un beso
ella me daba.
Y me decía,
y me decía,
por qué no habrá estrellas
también de día.
a nombrar las estrellas,
a nombrar las estrellas
yo la enseñaba;
y en cada nombre un beso,
y en cada nombre un beso
ella me daba.
Qué noche aquella,
qué noche aquella,
en que le di mil nombres
a cada estrella.
a cantar a una niña, (…

Rosita de los rosales

 En la ventana de abajo,
en la ventana de arriba,
ahí están los mis amores,
rosita del alma mía.
rosita del alma mía,
rosita de los rosales,
si no me caso contigo,
me voy para Buenos aires.
–Si vas para Buenos aires,
¿con quién voy a quedar yo?
–Con tus padres y los míos,
que en septiembre vuelvo yo

–Y si vuelves en septiembre,
nadie te conocerá.
Vale más una penita
que una larga enfermedad.
Las mocitas de ahora
ya no saben cortejar;
salen a la puerta y dicen:
un beso te voy a dar.
Un beso te voy a dar,
un beso yo te daré.
Con las mocitas de ahora
yo ya no cortejaré.

Coplas dos pobos de Carucedo e arredores


Os de Carucedo
comen a merenda ó cedo;
venen as doce,
nun tenen qué darlle ó perro;
sáltalle ó lobo:
–¡Corre, perro!
¡Corre ó lobo!
–Corre tú que estás más gordo.

Paradela, mala terra;
Chana, su hermana.
En Borrés preguntaréis,
en San Juan os lo dirán.

Cornatelo está perdido;
Villavieja nun ten pan.
Leve o demo a Ferradillo,
fuera santos que eilí están.

Las de Borrenes, las de Borrenes,
cuando se van a bañar,
levan o refaixo roto,
lévanho roto detrás.

Las de Borrenes
levan o refaixo roto
cuando se van a bañar,
en cambio las de San Juan
lo llevan de plesiglás.

En Chana no quedan mozas,
y en Borrenes son pequeñas;
os que queiran buenas mozas,
¡a Carucedo por ellas!

Buenos mozos hay en Lago,
mejores en Campañana;
como los de Carucedo
no los hay en toda España

Labrador ha de ser

Labrador, labrador ha de ser;
you nun quero molineiro,
porque lle chaman
o maquilandeiro.
You quero un labrador,
que suba a la peña,
que xunza los bois;
que vaiga a arar;
y a la media noite
me veña a rondar.
Labrador, labrador ha de ser;
retira – tira – te,
flor de la aldea,
retira – tira – te,
que no te vea;
y si no te retiras,
te lo advierto,
un día en tu ventana
me encuentras muerto.

Al olivo subí

Al olivo, al olivo,
al olivo subí,
y al cortar una rama,
del olivo caí.


Del olivo caí,
quién me levantará;
una niña morena
que la mano me da.


Que la mano me da,
que la mano me dio,
esa niña morena
es la que quiero yo.


Es la que quiero yo,
es la que he de querer,
esa niña morena
ha de ser mi mujer.

Coplas religiosas de El Bierzo

Muy de veras os pedimos 
a la Virgen soberana
que nos libréis de la miseria,
que bastante hay en España.

La Virgen se está peinando
al pie de Sierra Morena:
los cabellos eran de oro.
la cinta de primavera.

La Virgen de las Angustias
le dijo a la del Pilar:
si tu eres aragonesa
yo soy berciana y con sal.


Angelitos del cielo,
venid y llevadme
al portal de la Virgen
y allí dejadme.

Virgen de Fombasallá.
bella cara, bello rostro.
Que tengo que visitar
el día quince agosto.

En mi tierra berciana
hay un tesoro
que tiene más valor
que todo el oro:
a Virgen de la Encina
a quien yo adoro.

Morenica mía,
sólo yo te imploro
que nunca me olvides
que yo te adoro.

Virgen Santa de la Encina,
a vos os pido un favor:
que acojas a los bercianos
dentro de tu corazón.


Marcha del sacerdote de un pueblo

Le damos la despedida 
invocando al Ser Supremo,
le conceda larga vida
y que nos junte en el cielo.

Don Alejo se retira
dejando el pueblo sentido,
pero no nos abandona,
le representa un sobrino.

Nos despedimos de usted
todos juntos los vecinos,
si alguna cosa se ofrece
ya sabe dónde vivimos.

Con alegría sin par
le damos la bienvenida,
al ministro del altar
que hoy la suerte nos destina.

Este pueblo, en la ocasión,
se considera dichoso,
por obtener un pastor
instruido y virtuoso.

Obediencia encontrará en este lugar.
y esto solo bastará,
para que pueda llevar
su cargo sacerdotal.

La primera Misa de un sacerdote en su pueblo

Salga ya la buena madre
que su adorado hijo llega,
ya ha llegado el gran consuelo
que la consuele en sus penas.


Al que va a cantar Misa
bien le ha inspirado el Señor,
para elegir los padrinos
para tan alta misión.


Las campanas de la iglesia
tocan con alegría,
deseando proclamar
que llegó tan feliz día.


En tan alto ministerio
goce la santa pasa,
de la paz y la alegría
que el mundo no puede dar.
Los ángeles desde el cielo
bajaron a preguntar,
qué se celebra en la tierra
con tanta solemnidad.


Las maderas de esta casa
son de pino y de nogal,
y el señor misacantano
las merece de cristal.

Cuaresma

Jesús amoroso, 
dulce Jesús mío.
pésame Señor,
de haberos ofendido.

En el huerto orando,
por mi amor rendido,
sudando entre angustia
sangre, hilo a hilo.

De un traidor aleve,
todo un Dios vendido,
entre lobos fieros,
cordero benigno.

Preso y maniatado
por nuestros delitos,
de atrevida mano
en el rostro herido.

De Pilato a Herodes,
cruelmente traído,
juzgado por loco
por nuestros delitos.

Sentenciado a muerte,
por un juez inicuo,
desnudo y llagado,
atado, afligido.
**********

De dolor retrato
en columna ha sido,
clavel azotado,
hollado, escupido.
De espinas punzantes
coronado lirio,
de su pueblo ha sido
por nuestros delitos.
**********

Véante, Dios hombre,
despreciado, herido,
con la cruz a cuestas
fuisteis oprimido.

Por mis graves culpas,
tres veces caído,
hijo de María
por nos ofendido.

Entre duros clavos
pendiente te miro,
levantado en alto
en la Cruz tendido.

Sed tiene el señor,
ser tienes dios mío,
vinagre ahielada
le dan por martirio.
***********

El mi triste llanto
vos sirva de alivio,
agotado el cáliz
cesó el sacrificio.
Ya murió el señor,
Padre y amor mío,
por darme la vida
morir has querido.
***********

Tu sangre preciosa
me lave, Dios mío,
veo mis pecados
en tu cuerpo escritos.

Todas esas llagas
me acusan, dan gritos,
mueran mis pecados,
mueran mis delitos.

Por estos misterios
el perdón vos pido,
que tengas piedad
que estamos contritos.
**********

Ved aquí, cristianos,
el amor más fino,
ved que cristo os llama
tierno y compasivo.
Por ser vos quien sois
digo arrepentido,
pésame señor,
de haberos ofendido.
**********

Este sí que lleva la gala,
este sí que lleva la flor,
este sí que lleva los votos,
que es el partido mejor (en elecciones).

Lamentos de ánimas(Santa Colomba de Curueño)

¡Quién san Jerónimo fuera 
para poder explicar,
lo que padecen las almas
que en el purgatorio están!


Allí gritan y suspiran
metidas en aquel fuego,
suspirando a los mortales
las saquen de aquel tormento.
Que en calabozos oscuros
hay muchas almas metidas,
enclavadas en el suelo
diciendo cómo me olvidas.


Herederos y albaceas
como de mí no se acuerdan,
para hacer una limosna
y sacarme de estas penas.

Mujer, hijos y familia,
atender nuestros lamentos,
cumplir lo que vos mandamos,
no alarguéis nuestros tormentos.

Tener, presentes hijos míos,
las fatigas y tormentos,
que yo en el mundo pasaba
para ganaros el sustento.

Si una enfermedad teníais,
siempre estaba a vuestro lado,
dándovos medicinas
noche y día con cuidado.

¡Ay, si me vierais ahora,
entre tanto arder,
qué diligencias pondríais
por no verme padecer!

Si los posibles son pocos,
y no pudierais mandar
que nos digan una Misa
aliviarnos con rezar.

Coplas recogidas por Mariano Domínguez Berrueta del cancionero leonés

A la puerta del cielo 
venden zapatos,
para los angelitos
que están descalzos.

A la orilla del río
sembré patatas,
y salieron cangrejos
con alpargatas.

Anduviste alabando
y echándote alabaciones,
que hallabas mi puerta abierta
en todas las ocasiones.

A cantar sí me ganas,
pero a cantares,
tengo yo un arca llena
y siete costales.

A la puerta de un molino
me puse a considerar,
las vueltas que da una piedra
y las que tiene que dar.

Agua al pie de una fuente fría
me puse a llorar mis penas,
y la corriente me dijo:
no las hagas no las temas.

Al pie de una fuente fría,
me puse a considerar.
qué poco amigos tiene
el que no tiene qué dar.

Aunque dé vuelta el cerrojo
y media vuelta la llave,
no te despidas del todo
de la casa de tus padres.

Al pie de un árbol sin fruto
me puse a considerar,
qué pocos amigos tiene
el que no tiene que dar.

¡Ay, qué noche tan serena
que no tiene movimiento!
¡Ay quien pudiera tener
tan sereno el pensamiento!

*****
A tu puerta he llamado
con el galocho,
no había nadie en casa
contestó el gocho.
La despedida vos doy
metida en una cereza,
y no quiero cantar más
que me duele la cabeza.
******
Al mal tiempo buena cara,
¡Virgen de la Soledad!
al mal tiempo buena cara
que Dios lo remediará.

Allá va la despedida
y esta sí que tiene brío,
más vale una despedida
que un chapuzón en el río.

Adiós, blanca Paloma,
flor de abril
¡qué linda estás, María!
en tu camarín.

Buenos días, Virgen Santa,
de España la salvación,
estas chicas de matanza
suplican tu bendición.

Cantar que va por la vida
parece una mariposa,
que en lugar de flor en flor
revuela de boca en boca.

Como ves, está adornado,
con rosquillas y con pastas,
compuestas de rica harina
que produce la comarca.

Cantares por cantares
sé más de ciento,
pero no me vienen
al pensamiento.

Cantar que del alma sale
es pájaro que no muere,
porque canta los sentires
y el corazón siempre siente.

Cuando voy pa la braña
no llevo pena,
porque llevo patatas
para la cena.



Cuatro chobos que pasaron
por el valle de cahceana.
fueron buscare a busmonte
chite, chume, chirio, chana.

De la montaña he venido
a la montaña me vuelvo,
porque solo en la montaña
se cría todo lo bueno.

Dicen que las golondrinas
tienen dulce el corazón,
porque quitaron las espinas
de la cruz del redentor.
Pajarillo jilguero,
dime qué comes,
arenillas del río,
del campo, flores.

Donde falta discreción
no hay ninguna cosa buen.
Aquello da perfección
lo que la discreción ordena.

El campo tiene sus flores
y sus estrellas el cielo
y sus arenas los mares
y sus cantares el pueblo.

En medio de mi pueblo
tengo que hacer una fuente,
con cuatro caños de agua
para que beba la gente.

Eres una arrierillo,
no me lo niegues,
que la vara en el cinto
puesta la tienes.

Eres arrierillo
de cinco mulas,
tres y dos son del amo
las demás tuyas.

Eres pájaro diestro
pero no sabes,
la destreza que tienen
las otras aves.

El árbol de la humildad
dicen que se está secando
pero el de la envidia no,
que son muchos a regarlo.

Este mundo es un teatro
con espaciosos salones,
siempre la misma comedia
sólo cambian los actores.

En el monte canta el cuco,
en la torre la cigüeña,
el pajarillo en el campo,
el borracho en la taberna.

El hijo del alcalde
¡qué tieso pisa!
porque lleva su padre
la vara en Misa.

El señor juez me pregunta
que de qué me mantenía,
yo me mantengo del robo
¿de qué se mantiene usía?

El día que tu naciste
nacieron todas las flores,
nacieron las achicorias
y los cardos corredores.

En este mundo, señores,
Unos sufren y otros gozan,
mas los placeres se acaban
y las penas no se agotan.
El tiempo y el desengaño
son dos amigos leales,
que despiertan al que duerme
y enseñan al que no sabe.


**********
Entre un duro y un real
se trabó combate duro,
llevaba el real la razón
y se la dieron al duro.
Majo, para hablar contigo
necesito memoriales,
no sé dónde has aprendido
tanto latín como sabes.
************

He visto un monte volar
y una casa andar a gatas,
y en el fondo de la mar
un burro asando patatas.
Las rosquillas que lo adornan  
son para el santo hospital,
la cera que viene en él
para tu altar alumbrar.

Las castañuelas de tejo
son de mi hermano Matías,
cuando mi hermano se muera
las castañuelas son mías.

La culebra en el zarzal
canta, giba y no parece,
por eso las malas lenguas
castigo de Dios merecen.

Los mocitos de este pueblo
cuando van a las funciones,
lleva la chaqueta al hombro
presumiendo de botones.

Las elevadas montañas
te circundan por corona,
y la virgen del pontón
es tu reina y tu señora.

Me diste tacha de pobre
otra que darme no tienes,
mi sangre no está manchada
que vale más que tus bienes.

No hay pueblo, como mi pueblo,
ni valle, como este valle,
ni casa, como mi casa,
ni calle, como mi calle.

Mi padre me dio una zurra,
el lunes por la mañana,
y yo dije, padre mío,
buen principio de semana.

María, si vas al hórreo,
del tocino corta poco,
que el año tién doce meses,
semanas, cuarenta y ocho.

Nadie murmure de nadie,
que somos de carne humana,
que no hay pellejo de aceite
que no tenga una botana.

La escalera de la vida
hay que subirla despacio,
el que la sube deprisa
no llega al segundo tramo.

Pañuelo a la cabeza,
pañuelo al cuello,
no sé de dónde sale
tanto pañuelo.

Procuremos buena fama
que nunca jamás se pierde,
árbol que está siempre verde
y con el fruto en la rama.

Por ser vos quien sois
dije arrepentido,
pésame señor
de haberos ofendido.

Que me des tres perrinas
que a ti qué más te da.
que tres perrinas menos
que tres perrinas más.

Quema más que fuertes ajos
la lengua de los malsines,
holgarán ya los mastines
que me roen los zancajos.
(Juan del Enzina)

Que dame tres perrinas,
que a ti qué más te da,
que tres perrinas menos,
que tres perrinas más.

Quién supiera la industria
de la culebra,
cuando se ve arrodeada
por la cigüeña.

*******
Si al Pontón quieres llegar
sin ir por la carretera,
ten cuidado no te caigas
n`el camín de la escalera.
Río Luna, río Luna
por embajo de los barrios,
con chobos por el yvierno
y truchas por el verano.
******

Tengo mi cuerpo de coplas
que parece un avispero,
se empujan unas a otras
por ver cual sale primero.

Tengo mi cuerpo de coplas
que parece un avispero,
picándose unas a otras
por ver cual sale primero.

Una mañana salía
un labrador a la arada,
en el medio del camino
se le acordó la aguijada.

Viva Sahagún porque tiene
la peregrina en su trono,
y el niño en su camarín
con su cadenita de oro.

Quién supiera la industria
de la culebra,
cuando se ve arrodeada
por la cigüeña.

Pañuelo a la cabeza,
pañuelo al cuello,
no sé de dónde sale
tanto pañuelo.

Pobre, si vas a concejo,
tus palabras son en balde,
el rico que contradice
y chitón dice el alcalde.

Siempre viví en la montaña
y morir en ellas quiero,
que corre el aire más puro
y está más cerca del cielo.

Una a una, dos a dos,
todas me las van llevando,
las peras de mi peral,
sin ellas me voy quedando.

Tengo que irme pa Asturias,
por un mes o dos semanas,
para ver cómo se guisa
con el caldo de castañas.

Un pastor disparó un tiro
junto a los Barrios de Luna,
la perdiz era de Torre
fue a caer en La Majúa.

Un águila con cien plumas
no se puede mantener,
y un escribano con una
mantiene hijos y mujer.

Viva Sahelices del Río
y su iglesia tan famosa
y la torre de barreales
que en su provincia no hay otra.

Viva Sahagún porque tiene
la peregrina en su trono,
y el niño en su camarín
con su cadenita de oro.

Virgencita del brezo,
qué linda eres,
con tu cara de gracia
¡quién no te quiere!

¡Virgen María la Blanca,
escucha nuestra canción,
que estas mozas de matanza
te cantan con devoción.

Y es para darte las gracias
por tu grande protección,
pues libraste a nuestra España
de extraña persecución.

Y el pueblo de Zalamillas,
al ver la guerra en acción,
a la virgen de raneros
acudió sin dilación.

Yo, en nombre de estas doncellas,
vengo este ramo a entregar.
recíbelo, Virgen Blanca,
pues lo dejo ante tu altar.

Ya se van los pastores
a Extremadura
ya se queda la montaña
triste y oscura.

Yo vivo de lo que como
y bebo lo que me dan,
pero masco algunas cosas
que no las puedo tragar.



Cuaderno de cantares: Las manos

A la mar fui por naranjas,
cosa que la mar no tiene,
metí la mano en el agua,
la esperanza me mantiene.


Adiós, adiós, le decimos
a quien fue de nuestro bando,
la despedida le damos
con el pandero en la mano.


Ahí vienen los taberneros
con la libreta en la mano,
apuntando a quien le debe,
tachando al que le ha pagado.


Allá va la despedida
con la mano en el sombrero,
que quien les canta pretende
quedar como un caballero.


Con respeto y con amor,
hoy, San Roque, te cantamos,
al compás de los panderos
que zumban en nuestras manos.


Cosa sagrada es el monte
y el árbol que está en la huerta,
maldita de Dios la mano
que lo tala o que lo incendia.


Dame la mano, la mano,
dame la mano derecha,
esta es la que me has de dar
a la puerta de la iglesia.


Dame la mano, niña,
dame la mano,
subiremos la cuesta
del avellano.


El ramín de San José
era verde y se secó,
por ser de manos de un santo,
el cielo se lo llevó.


El tocar el pandero
no tiene ciencia,
es darle con la mano
y dejarla muerta.


En el bolso del padrino
tiene el lagarto la cueva,
no se atreve a meter mano,
tiene miedo que le muerda

Lluvia, nieve y tormenta

Allá va la despedida, 
la que echó el galgo a la liebre,
que si la pilla debajo
no se moja cuando llueve.

Braña de Zaramedo,
quién te rondara
de noche con la luna
y aunque nevara.

Cómo llueve en el campo,
cómo ha llovido,
que hasta los naranjales
han florecido.

Cómo nieva por la sierra,
cómo nieva en la montaña,
y qué sólo está mi amor
allá arriba en esa braña.

El patio de mi casa
es particular
cuando llueve se moja
como los demás.

En el portal de Belén
caen copos de nieve airosa,
está la Virgen María
más hermosa que una rosa.

En este pueblo no hay mozos,
que se los comió la helada,
y los pocos que quedaron
son pa la primer nevada.

Esta noche ha llovido,
mañana hay barro,
pobre del carretero
que va en el carro.

Esta noche va a llover,
que tiene cerco la luna,
las estrellas me lo dicen
y el cielo me lo asegura.

Esta noche va a llover,
que tiene cerco la luna,
que si no llueve esta noche
no llueve noche ninguna.

Cuando la perdiz canta
agua requiere,
no hay mejor seña de agua
que cuando llueve.

Las campanas de Barniedo,
cuando la tormenta llega,
las echan todas al vuelo
porque no quieren que llueva.

Las culebras, cuando llueve,
se arrastran por el camino,
así se arrastran los mozos
cuando beben mucho vino.

Marcha, truena reñubera,
pa los montes Pirineos,
onde nu hai pan ni paya,
nu andes pur estos careos.

Mira, mira, cómo nieva
arriba en aquellos montes,
mira, mira cómo nieva,
nieva de día y de noche.

Oh, Cristo de los Remedios,
tú que tienes el poder,
dirige hacia aquí tus nubes
para que empiece a llover.

Qué serenita
cae la nieve,
y el aire cierzo
que la detiene.

Si me pierdo, que me busquen
al lado del mediodía,
donde cae la nieve a copos
y el agua es serena y fría.

Si se secan los pimientos,
pide a la Virgen que llueva,
que se está secando toda,
toda, toda la Ribera.

Tengo de subir al monte,
tengo de pasar la Aquiana,
tengo de pisar la nieve
que Santa Elena pisaba.

Tengo envidia de las nubes
que llueven agua serena,
ellas lloran desde el cielo,
yo lloro desde la tierra.

Válgame Dios del cielo,
cómo ha llovido,
que hasta las calabazas
han florecido.

El rio

**********

A la luz del cigarro 
voy al molino,
si el cigarro se apaga,
me voy al río.

A la orilla del río
sembré patatas
y salieron cangrejos
con alpargatas.

A la orilla del río
tengo sembrado
azafrán y canela,
pimienta y clavo.

Adiós, valle de Ancares,
adiós te digo,
adiós, árboles verdes
de junto al río.

Al otro lado del río
estaba llorando un piojo,
que venía de las siegas
con una espiga en un ojo.

Al otro lado del río
tengo de hacer mi labor
con una yunta de cabras
y un perro de sembrador.

Al otro lado del río
tiene mi padre una viña,
no la poda ni la cava,
vendimiar, sí la vendimia.

Allá va la despedida,
ésta sí que va con brío,
más vale una despedida
que un chapuzón en el río.

En el río del Jordán
mil maravillas se han visto:
Cristo bautizó a San Juan
y San Juan bautizó a Cristo.

Pajarillo jilguero,
dime qué comes.
Arenillas del río,
del campo flores.

Río arriba, río arriba,
nunca el agua subirá,
que en el mundo río abajo,
río abajo todo va.

Si la luna fuera queso
y las estrellas, panetes,
y el río fuera de vino,
qué tragos y qué zoquetes.

Si pasas el río,
no bebas el agua,
que la envenenaron
los de la montaña.

Si quieres que el carro cante,
métele el eje en el río,
que de que esté bien mojado
cantará como un judío

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A la orilla del río
sembré patatas,
me salieron cangrejos
con alpargatas.

A la orilla del río
sembré melones,
me salieron cangrejos
con pantalones.

A la luz del cigarro
voy al molino,
si el cigarro se apaga
me voy contigo.

Con la luz del cigarro
voy a la fuente,
yo no he visto una rosa
tan reluciente.

Con la luz del cigarro
te vi la cara,
yo no he visto una rosa
tan colorada.

A la Virgen del Carmen
tres cosas pido,
la salud y el dinero
y un buen marido,

Que no fume tabaco
ni beba vino,
que no duerma con otra,
sólo conmigo.

El juego

Ay de mí, que la perdí,
ay, que la traigo perdida,
jugué con un jugador,
tengo perdida la vida.


La baraja de los naipes,
señores, voy a explicar
para que de Dios se acuerden
cuando vayan a jugar.


Los pajaritos del cielo
cantando mecen la cuna
y el Niño recién nacido
jugando está con sus plumas.


Por el río Torío
bajaba una gabarra
con cuatro jugadores
de las Ventas de Nava.

Ya puedes tirar la barra
por encima del sombrero,
que, aunque pierdas la tirada,
tuya es la flor, caballero.