A la siega, segadores,
que a la noche cenaréis:
entre dos una sardina,
entre cuatro, don tendréis.
Vamos a comer, que es hora:
el amo nos llama ya;
y después de haber comido,
volveremos a segar
A la siega, segadores,
que a la noche cenaréis:
entre dos una sardina,
entre cuatro, don tendréis.
Vamos a comer, que es hora:
el amo nos llama ya;
y después de haber comido,
volveremos a segar