Este niño tiene sueño, tiene ganas de dormir: un ojo lo tiene cerrado y el otro no lo puede abrir.
Al roncón dice la Virgen a su hijo cuando nació. ¿Para que naciste, hijo, para qué naces varón, para ser crucificado en la cruz de la pasión?
Ro, niño, ro, que tu padre está en León y tu madre a la carreta, no te quiso dar la teta. Al ronrón, niño, no al ronrón duermo yo.
Ro, niño, ro, que tu padre fue a León (nana)
Duérmete, niño angelito, antes que venga la mora, porque anda de casa en casa por saber que niño llora.
Ro, niño, ro, que tu padre fue a León y tu madre a La Bañeza, no te quiso dar la teta, ro ó ó ó.
Duérmete, niño angelito, si quieres adormeces, que los ángeles del cielo todos te vienen a ver.
Ro, niño, ro, …
Ro, que tu padre fue a León
Para empezar a cantar primero digo ¡Jesús¡ : hago lo que el escribano, que primero hace la cruz.
La pared de un cementerio de rodillas la subí: fui a dar a mi madre un beso porque no la vi morir.
A la puerta de la cárcel no me vengas a llorr; ya que penas no me quitas, no me las vengas a dar.
Ron, ron, ron, que tu padre fue a León y tu madre a la carreta, no te puede dar la teta; te traerá unos zapaticos untaditos de manteca. Ron que te ron, que tu padre fue a León.
Ro, que tu padre fue a León
Este niño tiene sueño, tiene ganas de dormir: un ojo tiene cerrado y otro no puede abrir.
Las estrellitas del cielo las cuento y no están cabales: faltan la tuya y la mia, que son las dos principales.
En el hoyo de tu barba hay una confitería: los angelines del cielo por caramelos venían.
¿ Para qué me das pañuelos con las puntas encarnadas, si sabes que esto de luto, que se murió mi cuñada?
Ro, que tu padre fue a León y tu madre a la carrea, no te quiso dar la teta.