Estaba yo en un teso
comiendo pan y queso,
cuando vi venir al lobo,
me puse en un rebollo
a tocar el tarafollo,
p ú s e m e en una trampa
a llamar cabra blanca;
p ú s e m e en un espino
a llamar cabritino;
caí d é l embajo

me rompí el espinazo;
vino la justicia
me llevó la camisa,
vinieron los ladrones
me llevaron los calzones.
¡Qué buena vida la del pastor
si en el invierno hiciera sol,
las fuentes manaran vino,
y los rebollos tocino
y los geijos pan de trigo.