Estoy que me desespero,
llegó la Nochebuena
y no tengo dinero
para poner la cena.
Creyendo que saldría
de deudas y de apuros
jugué a la lotería
mis últimos diez duros.
Más al coger la lista,
temblando de emoción,
no pudo hallar mi vista
ni una aproximación.
Los pavos estirando
su moco de seguro
en su papao lanzando,
se ríen de mi apuro.
Y mi cuarto inundado
de aromas y manjares.
[ ... ]
Maldita lotería
ha sido mi verdugo
Adiós ilusión mía
de pavo y de besugo.
Ay, qué triste desengaño,
vino a matar mi afán,
no comeré este año
turrón ni mazapán,
ni nueces ni granadas
tampoco comeré
ni de licores nada,
tampoco beberé.