
A ese novio que tienes
dale contienda,
hasta que venga otro
que te convenga.
GRAJAL (León)
Comiendo se mata el hambre,
bebiendo se va la sed,
y enseñando el dinerito
se conquista a la mujer.
GRAJAL (León)
Cuando yo era pequeñito
me gustaban las galletas,
y ahora que soy mayorcito
me gustan las grandes tetas.
GRAJAL (León)
Cuando me parió mi madre
yo acababa de nacer,
y a los quince días justos
ya tenía medio mes.
GRAJAL (León)
Dicen las monjas
desde el convento:
¡Para tanto tomate
no hay un pimiento!
GRAJAL
Decía el tío Tomás:
sácamela que me cago,
que no cabe en mi cuerpo
este pingajo tan largo.
GRAJAL (León)
Desde que salió la moda
de tirar suegras al mar,
la mía, la condenada,
está aprendiendo a nadar.
GRAJAL
El cura dijo a Cipriano:
¿por qué te quieres casar
si has tenido tres mujeres
y la cuarta vas a enterrar?
GRAJAL (León)
El que corteja y no sabe
la cuerda que ha de tocar,
por muy sacristán que sea
nunca llega a repicar.
GRAJAL
Entre la madre y la hija,
entre la hija y la madre,
sacaron en calzoncillos
al señor cura a la calle.
GRAJAL
La primer novia que tuve
qué grandes tetas tenía,
cuando metía la polla
apenas me la veía.
GRAJAL
La Tomasa cuando amasa
sin chaqueta ni jubón,
echa pedos en la masa
y se rasca el pimentón.
GRAJAL
La mujer cuando es celosa
entra y sale todo el día,
vigilando si el marido
no está en casa la vecina.
GRAJAL
Las mocitas de este pueblo
se han hecho un pito de trapo,
y todas las noches están
que le meto, que le saco.
GRAJAL (León)
La que se casa con viejo
tiene penitencia entera,
de día cruz y calvario
y de noche calavera.
GRAJAL
Mi suegra a mi no me quiere
porque no tengo perrillas,
pero tengo un badajo
que me llega a las rodillas.
GRAJAL
No te creas niño chulo
que por ti me desanimo,
que eres el tonto más grande
que se cruzó en mi camino.
GRAJAL
No te desprecio por feo
ni porque no tengas bienes,
te desprecio por borracho
y por la mala leche que tienes.
GRAJAL
Por puta y mala mujer
no te compro más refajos,
no quiero vestirte solo
y otros te metan el mango.
GRAJAL
Para no llegar a viejo
¿qué remedio me das?
-Métete a servir a un amo
y siempre mozo serás.
GRAJAL (León)
Por allí vienen dos
y ha dicho uno:
calabazas me han dado
con disimulo.
GRAJAL
Si quieres saber quién soy
y de qué linaje vengo,
levanta el faldón de atrás
verás el culo que tengo.
GRAJAL
San Antonio es muy devoto,
todos los días va a misa,
que le llevan las mujeres
pinchadito en la camisa.
GRAJAL (León)
san Juan pegó a san Pedro
con un palo en los riñones,
y san Pedro le contestó:
¡no me toques los cojones!
GRAJAL
Si me quieres dímelo
y si no di que me vaya,
no me tengas al sereno
que no soy cántaro de agua.
GRAJAL (León)
Si me quieres dímelo
y si no di que me vaya,
no me toques los cojones
porque a mi nadie me engaña.
GRAJAL (León)
Una rubia se sentó
en una piedra caliente,
y cuando se levantó
llevaba la permanente.
GRAJAL
Una viudita lloraba
y entre suspiros decía:
¡que me llegue pronto un mozo
San Antonio de mi vida!
GRAJAL (León)
Aunque me veas pachucha
maridito no es de nada,
que son las buenas jodiendas
que se suben a la cara.
GRAJAL
La noche que me casé
yo creí que me moría,
en ver aquel bicho negro
el brebaje que tenía.
GRAJAL DE CAMPOS (León)
Todas las descoloridas
tienen el mear espeso,
por eso deben tomar
jarabe de rabo tieso.
GRAJAL (León)
Un cura curó la cura
que otro cura no curó,
vaya cura caradura
¡la curia que los parió!
GRAJAL (León)





