Dichos Leoneses

Ser un badanas

Alguien muy flojo en el trabajo y en la vida. Ser vago y
desidioso.

Zurrar la badana

pegar a alguien

Ser un baldrogas

Hombre desidioso, flojo y cobarde; calzonazos.

‘calzones anchos’

hombre mal vestido

Estar hecho un jijas / Ser un jijas.

Estar delgado y tener poca fuerza, poco vigor;
ser debilucho, persona endeble.

Estar hecho un Juan Lanas.

Ser un perezoso e indolente

Le zumba el mango/ Le zumban los cataplines.

Vulgarismo para ponderar alguna
cualidad del sujeto aludido.

Ser más bobo que Borile.

es el sobrenombre o mote que llevaba un
personaje de un pueblo cercano a Villacalabuey, el cual tenía un alto grado de
subnormalidad graciosa. De ahí se tomó el punto de comparación para insultar
a otro cualquiera, diciéndole: “¡Eres más bobo que Borile!”.

Ser más bobo que Carracuca.

Se emplea para ponderar el alto grado en que es
aplicable a alguien la calificación despectiva de bobo.

Ser más bruto que un arado/ que la pila de un pozo.

Alguien ignorante y rudo.

Estar más duro que los pies de San Benito.

Ponderando la dureza de una cosa se
compara con los pies de la imagen de San Benito, en una talla de madera dura.

No ser capaz de echar un gato de un centeno.

Ser un inútil

Parecer el espíritu de la golosina. .

Se dice de una persona falta de nutrición, o muy
delgada y extenuada.
También se dice a la persona que no come: Te vas a quedar como el espíritu
de la golosina, y a alguien que come mucho, pero no engorda: Parece que
tienes el espíritu de la golosina

Pesar como un trullo.

Se dice de los niños para ponderar lo gordos que están.

Quedarse como un Sixto Misiego.

Se aplica a alguien que se queda parado, que no
hace nada.

Salir (uno) a la manta bajera/ a la manta encimera.

Parecerse a la madre/ al padre.

Seco como un estasco.

Se dice de las cosas que no tienen jugo.

Ser un pamposao.

Ser un hombre excesivamente calmoso e indeciso para actuar

Tener cabeza de apóstol.

Ser muy testarudo. Hace referencia a la cabeza de piedra
de la imagen de los apóstoles o de otros santos.

Tener mala trasquila.

Se dice del que tiene mal genio.

A burro lerdo, arriero loco.

Se aplica al caso en que alguien se muestra terco en
sus actos o en sus opiniones, hasta que otro, más terco que él, le fuerza a entrar
en razón

A falta de hombres de bien, mi maridito es alcalde.

Se dice con ironía, cuando a
alguien se le da un cargo para el cual no tiene las cualidades que el cargo
requiere.

Dámelos con babas y no con barbas.

Hablando de los hijos, indica que dan menos
disgustos de pequeños que de mayores.

Del lobo carne, poca y embarrada.

Se aplica a las personas avarientas, de quienes
no se puede esperar mucha generosidad.

El amigo de la Montaña, el que lo pierde algo gana.

Frase con la que los habitantes
del páramo, o de la Tierra de Campos, manifiestan su desconfianza sobre los de
la Montaña, a los que se tacha de aprovechados.

El que lejos va a casar o va engañado, o va a engañar.

Aconseja que al tomar mujer, o
marido, se procure que sea persona conocida.

La ropa fina en el arca se vende.

Las cosas buenas no necesitan que se les dé mucha
publicidad.

Los hijos criados, los duelos doblados.

Recoge la amarga experiencia de que los
hijos adultos suelen acarrear más preocupaciones a los padres, que cuando eran
pequeños.

Ser (alguien) como las vacas de Valdeburón, ni son buenas para el frío, ni son buenas para el sol.

Se dice de las personas holgazanas que nunca trabajan, y los labradores los comparaban con las vacas de la Montaña leonesa (Valdeburón) que resultaban flojas para las faenas del campo.

Andar a “tía, dijo mi madre…”

Andar siempre pidiendo algo a los vecinos por
carencia de medios propios.