Yo le quiero labrador,
que coja las mulas
y se vaya a arar,
y a la media noche
me venga a rondar.

Labrador, labrador, ha de ser...
quien de mi ventana se lleve la miel.
Allá arriba en aquella montaña
había una caña y en ella una flor....

¡Labrador, labrador es mi amor!
No le quiero molinero,
que le llaman maquilero,
yo le quiero labrador,
que coja las mulas y se vaya a arar...
y a la media noche me venga a rondar.