Allá arriba en aquel alto
hay un santito de piedra
con la pichina en la mano
hace que mea y no mea.

Que sí, que sí, que no, que no,
por agua al caño ya no voy yo,
ya no voy no, ya no voy más,
por agua al caño de la soledad.

Andan diciendo los ricos
que van a joder a los pobres,
como pinten las patatas
que nos toquen los cojones.

Que sí, que sí…

Castrocalbón