Van los ángeles a ver
tan lindezas de humildad,
himnos de alabanzas cantan
a su excelsa majestad.
Anuncian a los pastores
de aquellas secas villas
que había nacido muy pobre
el pobre Dios mesías.
Los pastores salen antes
al niño Dios a adorar,
su luz no los abandona
y se marchan sin callar.
Lirios blancos y melones
para poder presentar
al rey de cielos y tierras,
de la tierra eterno salvar.
Rosario, madre de los pecadores,
venimos a recitaros
con este ramo de flores.
