Ribota (ay. Oseja de Sajambre, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Sajambre, León, España)

Galancina, Galancina    hija del conde Galán,
¡quién te tuviera tres noches    a mi gusto y mi mandar!
Si tres noches me tuvieras,    bien te habrías de alabar.
Con este puñal me mato,    con este y otro tal,
con este puñal me mato,    si yo me ha alabar.
Al cabo de las tres noches,    don Carlos se fue a alabar:
Dormí con la mejor moza    que el cielo podía criar,
era de alta como un pino,    de blanca como un rosal
y arriba sus pechos lindos    cuatro podían jugar.
La gente, como es tan mala,    al padre lo fue a contar.
Su padre, desque lo supo,    luego la mandó encerrar,
donde no viera sol ni luna    ni agua que la hiciese mal.
Las muchachas de su tiempo    la iban a vesitar.
Dicen unas contra otras:    Galancina encinta está.
Galancina, estando sola,    no cesaba de llorar.
¿Ay, qué tiene la mi prima,    que tiene tanto pesar?
Que me ha venido una carta,    mañana me van quemar.
¡[Ay quién] fuera un pajarillo    y ay quién pudiera volar,
para escribir una carta    a Carlos de Montealgar!
Escríbela tú, mi prima,    que yo se la iré a llevar,
pa arriba he de correr mucho    y pa abajo he de volar;
y tú, como muchacha joven,    dote no te ha de faltar.
A la salida de un monte    y a la entrada de un moral
se alcuentra con el palacio    de Carlos de Montealgar.
Buenos días, señor Carlos.    Buenos días y a la paz,
¿qué hay de bueno por la tierra    y de malo por el mar?
Poco de bueno, don Carlos    muy bien no le ha de gustar.
Tome usted esta carta    y ella dirá la verdad.
Tan pronto como la vio,    tan pronto volvió a cerrar.
Ocho caballos tenía,    ocho mandó aparejar;
y unos siete arreventaron,    menos caballo de mar.
Caballo mío, caballo,    Dios te me libre de mal,
que la ornada `e veinte leguas    hoy te la tienes que andar,
la cena de ocho noches    hoy te la vas a cenar.
Buenos días, señor Carlos.    Buenos días y a la paz
¿cómo tiene tanta leña    no siendo por Navidad?
Para quemar una hija    que me ha hecho una maldad.
Esa hija está muy tierna    para ir sin confesar.
Confiésela usted, don Carlos,    si la quiere confesar;
tres confesiones la hice    y a ninguna la verdad.
Y la cogió por la mano    y la llevó junto al misal.
No me digas la mentira,    ni me niegues la verdad,
dime, dime, Galancina,    si has tenido algún galán.
Sólo he estado tres noches    con Carlos de Montealgar.
Dime, dime, Galancina,    si te dio alguna señal.
Me ha dado un anillo de oro,    conmigo lo he de quemar.
Dime, dime, Galancina,    si te ha dado algo más.
Me ha dado un manto de seda,    conmigo le he de quemar.
Dame un beso de tus labios    que de ésta te voy (a) librar.
¡Para una hija que tenía,    buen dote le quería dar!


Cordiñanes de Valdeón, León, Spain -AUDIO https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00420_04_-_Conde_Claros_en_h%C3%A1bito_de_fraile.ogg