Y al museo de Sevilla
una dama visitó
un banquero americano
que de Trini se prendó.

Pero una tarde como una rosa
de aquellas tan lindas que hay al entrar
viene la Trini, pura y hermosa
como si fuera la Inmaculà.

Y el americano, al verla tan bella,
le dijo: “Trini, vente conmigo,
yo te daré oro y estrellas
y un palacio en Puerto Rico.”

Pero la Trini, con voz serena,
le respondió sin titubear:
“Yo soy de España, tierra morena,
y aquí me quiero quedar.”
https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00081_12_-_La_Trini.ogg
ATO_00081_12