Ven morenita, ven resalada,
ven conmigo a beber agua
a aquella fuente que mana
por doce caños de agua asturiana.
La culebra en el camino
la pisan los arrieros,
qué trabajo es el tener
los amores forasteros
La culebra en el camino
la pisan y abre la boca
así se quedan los mozos
cuando los dejan las mozas.
Mi marido es serrador,
está serrando en La Habana,
y en el ala del sombrero,
lleva la sierra pintada.
Mi marido se murió,
le enterré en la cocina,
de lástima que me dio
me puse a bailar encima
