En el pueblo del Campillo
un matrimonio estaba
y en muy buena posición
feliz la vida pasaban.

Estos tenían una hija
que Visitación se llamaba
de muy buenos sentimientos
fiel, honrada y cristiana;

Esta hija que tenían
ya estaba enamorada
con un joven de aquel pueblo
Diego Nieto se llamaba;

Diego, al morir sus padres
le dejan muy buenas rentas
y al cabo de algunos tiempos
todo lo puso a la venta.

Todo lo puso a la venta
todo lo iba mal gastando
en los juegos y otros vicios
el pobre se iba arruinando.

Visitación de mi vida
piensa lo que vas a hacer
que si no olvidas a Diego
la ruina vas a tener.

Te llevaré a la Coruña
donde tenemos la casa
para que olvides a Diego
que a ti novios no te faltan.

Y al otra día Visitación
a Diego se lo contaba:
Mira, mis padres no quieren