Paloma revoleodoro,
¿quién te ha cortado los vuelos
que no has podido volar
de tu palomar al suelo?

Por el sol te mando cartas,
por la luna memoriales,
por las estrellas te digo
que te quiero más que a nadie.


En enero no hay claveles,
porque los marchita el hielo
y en tu cara los hay siempre
porque lo permite el cielo.