Despreciastes a un cuñado
por ser pobre,
ofreciéndote dinero
para vivir,
en promesa de una chica
que llevastes
a una casa d' esas malas
a dormir.
Satanillo, satanillo,
no me mates gitanillo.
iQué mala entraña tienes para mí¡
¿Cómo puedes ser así?
Mira niño que la Virgen
lo ve todo
y que sabe lo malito
que tú eres
y teniéndote en el fondo
de mis ojos
comprendía yo la vida
solamente
