Esta es la tonada nueva,
que ha venido de Logroño,
que la trajeron las mozas
en compañía de los mozos

y también de los chavales;
que rechazan a los chicos,
porque son unos cobardes

y no tienen corazón,
que por no decir adiós,
se esconden en un rincón.

A los mocitos de ahora
les vamos a regalar
una botella de vino
envuelto con aguarrás.

El aguarrás será poco,
echaremos solimao
para que revienten todos
y ya nos dejen en paz.