A la edad de quince años, 
cuando yo te conocí,
me pediste relaciones,
y yo te las concedí.

Pedí permiso a mis padres
y me dijeron que no,
más, como yo te quería,
de los dos hice traición.

Pero ahora ya recuerdo
los consejos de mis padres,
porque me veo deshonrada
y sin consuelo de nadie.

Me deshonraste a mí
y a todita mi familia,
y para mayor dolor,
me dejaste una niña.

Las ventanas de tu alcoba
me están diciendo que suba
a dormir contigo en cama
y a gozar de tu hermosura.