Y un francés que vino a España
en busca de una mujer
se encontró con una niña
que le supo responder.
-Si quieres venir conmigo por un año
te vistiera y te casara
y te regalara un sayo.
-Ni por un sayo ni dos
ni tampoco por un ciento.
Pancho, iqué borracho estás!
iCuánto aguardiente has bebido!
Tú no vienes al bohío
más que a comer y beber.
Si no quieres trabajar,
a la mañana lo dices,
coges la manta y la hamaca
y te vas con los mambises.
