Madrugué una mañana
en el mes de abril
y encontré a una morena
regando el jardín.

La dije: chica guapa
s1 quieres venir
a la confitería,
a la pastelería
de Valladolid.
Ella como ignorante
me dijo que sí.
L'agarré de la mano
la llevé al jardín.

Mire usted, señorita,
la de los guantes,
mire usted que la llaman
los estudiantes.

Eres alta y delgada
como tu madre,
bendita sea la rama
que al tronco salen