Una vez que yo fui a Pola
y una vez que estuve allí,
conocí a una polierina
y ella no me quiso a mí,
que de otro se enamoró.
Y ahora se anda enterando
la vida que traigo yo,
pronto la van a saber.
Ando robando y matando
por culpa de una mujer,
me metieron prisionero
y para mayor dolor,
me ataron con un pañuelo.
Preso en la cárcel de Burgos,
preso en la de Santander,
preso en la cárcel ' Santoña,
por culpa de una mujer.
Estando preso en la cárcel,
un entierro vi pasar;
era el de mi pobre madre,
que la llevan a enterrar.
Lleva una vela encendida
y una Virgen del Pilar,
no la acompañaba nadie,
por ser su hijo un criminal.
Cuando salí de la cárcel
le dije a la carcelera:
-Guárdeme usted la cuchara,
que será fácil que vuelva.