El herrero a la herrera . ..
muchos días sin comer
y el herrero la decía:
¿Cómo no come, mujer?


-¿Cómo quieres que yo coma
con los palos que me das?
Y el herrero la decía:
-Es que tú mereces más.


Ya se murió el herrero,
la fragua ya está de luto
y la herrera en la taberna
rezando por el difunto.