Y estaba la molinera, sentadita en su molino, ganando cincuenta reales y un pañuelo de merino. Que vengo de moler, morena. Que vengo de moler, morena, de los molinos de arriba; dormí con la molinera no me cobró la maquila. Que vengo de moler, morena, de los molinos de abajo; dormí con la molinera, no me cobró su trabajo. Que vengo de moler, morena, de los molinos de enfrente; dormí con la molinera, lo supo toda la gente. Que vengo de moler, morena, de los molinos azules; dormí con la molinera, sábado, domingo y lunes.