Y estaba la molinera,
sentadita en su molino,
ganando cincuenta reales
y un pañuelo de merino.
Que vengo de moler, morena.
Que vengo de moler, morena,
de los molinos de arriba;
dormí con la molinera
no me cobró la maquila.
Que vengo de moler, morena,
de los molinos de abajo;
dormí con la molinera,
no me cobró su trabajo.
Que vengo de moler, morena,
de los molinos de enfrente;
dormí con la molinera,
lo supo toda la gente.
Que vengo de moler, morena,
de los molinos azules;
dormí con la molinera,
sábado, domingo y lunes.