-Hermosa y blanca paloma
que de lejos vengo a verte,
ábreme la puerta, cielo,
si no hay otro inconveniente.
-Inconveniente ninguno,
pero ya estoy acostada
y no acostumbro a deshora
a levantarme de la cama.
-Si a deshora no acostumbras
levantarte de la cama,
hazme niña ese favor
que otro te haré yo mañana.
-Los favores a deshora
yo a nadie se los he dado,
los favores a deshora
suelen dar mal resultado.
-Con permiso de mis padres
y mi buena voluntad,
el camino que has traído
te le vuelves a llevar.
-Si el camino que he traído
me le vuelvo yo a llevar,
quisiera llevar conmigo
esa rosina encarná.
-Esa no la llevas tú,
que otro la pidió primero,
tú llevas las calabazas
prendidas en el sombrero.
-Las calabazas de hoy día
no las lleva el jardinero,
que las llevan los mocitos
prendidas en los sombreros.