No sé por qué dices
que has visto en mis ojos,
que estaban llorosos
de celos por ti.
Por más que me veas
a veces lloroso,
no creas que siento
el amor que perdí.
La prueba bien grande
esta tarde has tenido.
Pasaste con otra
por verme sufrir
y en vez de enojarme
como tú has creído,
di vuelta a la cara
y me puse a reír.
Si lloro no creas
que es por tu cariño
que ya lo he perdido.
No vale la pena
derramar más lágrimas
por un amor.
Pero sí me acuerdo
de aquellos momentos
cuando me decías,
que me amabas tanto
con todo el cariño
de tu corazón.
Pero no creas
que he sido tan floja,
que has vencido mi alma,
nunca te he querido,
para qué negarlo,
no quiero tu amor.
No pude negarlo
que estuve celosa,
al ver que con otra
te burlas de mí.
Por más que fue mío
el calor de tu boca,
yo, loca, en tus labios
mil besos te di.
Jamás he sabido
lo que era un engaño.
Jamás he sabido
lo que era sufrir.
Para qué te fuiste
sin darme a mí un beso.
De pena, Dios mío
so me siento morir.
Yo no sé,
por qué será,
que tengo celos
del aire por donde va
Para prender,
hay que vivir;
sé que muy pronto
volverás de nuevo a mí.
Tendrás amores,
que duren en la vida
lo mismo que la rosa
dura en el rosal.
Tendrás amigos,
que digan que te quieran,
lo mismo que te quiero,
no te querrán.
La vida tiene su engaño,
para el que vive sufriendo.
Mas yo me estoy consumiendo
y sin embargo, pienso reír.
Yo no sé,
por qué será,
que tengo celos
del aire por donde va