Yo considero en el uno, yo considero en el as
que es un todo poderoso, todo lo puede pagar.
Yo considero en el dos, que es la carta más hermosa,
toda la pasión de Cristo angustiada y dolorosa.
Yo considero en el tres, que son tres clavos frondosos
los que traspasan a Cristo aquellos brazos hermosos.
Yo considero en el cuatro que son los cuatro evangelios,
los que enseñaron las leyes a nuestros padres primeros.
Yo considero en el cinco, y siempre considerando,
las cinco llagas de Cristo, de pies, manos y costado.
Yo considero en el seis cuando Dios al mundo hizo
trabajando los seis días y descansando el Domingo.
Yo considero en el siete que son las siete palabras
que Jesús habló en la cruz con su madre soberana.
Yo considero en el ocho, y en el ocho considero,
que son los ocho ladrones que a nuestro señor prendieron.
Yo considero en el nueve, yo considero a María,
los nueve meses que anduvo preñada y con alegría.
Yo considero en la sota aquella mujer piadosa
que con su paño limpió a Jesús su cara hermosa.
En el caballo contemplo rendido y ajusticiado
porque vive por la gracia y muere por el pecado.
Yo considero en el rey aquel inmenso cordero
que amarrado a una columna muerte alevosa le dieron.
La baraja de los naipes ya la […]