| No te cambies la ropa, hijo mío, porque a la alameda tu ya no vas, desde hoy te tengo prohibido que Adelina no acompañes mas. No me diga eso padre mío y esas palabras me quitan la vida Y yo antes prefiero la muerte que olvidar a Adelina querida. Un remedio te queda hijo mío que barato te vaya costar que diez años vayas a un desierto y de Adelina te olvidaras. Y aunque vayas los montes rivales y muy lejos me ponga a decir y aunque encuentres millones de amores no te olvides amante de mí. Al llegar al medio del camino las campanas a muerto tocaban Al llegar a la casita bella la casita ya estaba lutada Y una señora que a la puerta estaba y lloraba muy desconsolada ¿Por qué llora usted señora? si usted a de ser mi suegra adorada Lloro porque siento la muerte de mi hija Adelina querida Dígame donde esta enterrada y el numero de la sepultura. Que Adelina nació para mi y yo nací para Adelina Adelina de mi corazón a tus pies estoy arrodillado. Que tu has muerto por mi Adelina y yo vengo a morir a tu lado y mis ojos ya no ven, la luz y mi lengua ya no puede hablar. Y las piernas se me van doblando adiós Adelina hasta la eternidad. ATO_00420_07 File:Fundación Joaquín Díaz – ATO 00420 07 – Copla de ciego.ogg – Wikimedia Commons |
