Al pasar el arroyo de Santa Clara
se me cayó el anillo, mamita mía,
dentro del agua.
Por sacar el anillo saqué un tesoro,
una Virgen de plata, mamita mía,
y un Cristo de oro.
MARÍA, MARÍA, MARÍA DEL ALMA.
CON EL CANASTILLO DE LAS AVELLANAS,
CON EL CANASTILLO TE VAS A LA PLAZA.
Al pasar por el puente del Barrio Bajo
no resbala una niña, mamita mía,
porque no hay charco.
Un mozo se ha cruzado en mi camino;
sin nunca ver el agua, mamita mía,
me llevó el río.
MARÍA, MARÍA, MARÍA DEL ALMA…
Del resbalón que he dado no me arrepiento,
que fue con un buen mozo, mamita mía,
mucho le quiero.
Prometido me tiene, al venir cumplido,
si mis padres consiente, mamita mía,
ser mi marido.
MARÍA, MARÍA, MARÍA DEL ALMA…
Eres tú la que decías
que nunca te resbalabas,
y al primer paso que diste
caíste en medio del agua.
MARÍA, MARÍA, MARÍA DEL ALMA…
