Aquí me pongo a cantar
con alegría y sin miedo,
Señor Mío Jesucristo,
Dios y Hombre Verdadero.

Y A MÍ LO MISMO ME DA
QUE LLUEVA, QUE NIEVE,
QUE VUELVA A NEVAR,
TENIENDO UNA BUENA CENA
Y UNA BUENA MOZA
PARA CORTEJAR.

Los zapatos de la boda
no los vayas a romper,
que no tienen compostura
como la primera vez.

Y A MÍ LO MISMO ME DA…

Anda diciendo tu madre,
tu madre, la zalamera,
que para un hijo que tiene
del cielo baje la nuera.

Y A MÍ LO MISMO ME DA…

Allá va la despedida,
la que dio el sapo a la rana,
un brinquito y un saltito,
a mear y pa la cama.

Y A MÍ LO MISMO ME DA