Cuaderno de cantares:  La Primavera 

Ahora que viene mayo, 
la flor de la primavera, 
cuando los quintos se marchan 
voluntarios a la guerra. 

Árboles que estáis sin hoja, 
la primavera vendrá, 
lágrimas que un amor llora 
otro las enjugará. 

En el portal de Belén 
en invierno es primavera, 
que el Mesías esperado 
en Jesús baja a la tierra. 

Las rosas y los claveles 
salen por la primavera, 
y las mozas y los mozos 
en el baile cuando quieran. 

¿Para qué me pides peras 
si mi peral no las tiene? 
Ya te las darán a ti 
la primavera que viene. 

Tengo un mandilín en casa 
con flores de primavera, 
el galán que me lo dio 
bien sabe que estoy soltera. 

Ya está la primavera 
sembrando flores, 
ya los campos se visten 
de mil colores. 

Si vas por agua a la fuente 
y no llevas compañera, 
si quieres yo te acompaño, 
rosa de la primavera. 

Al llegar la primavera, 
cuando vienen los pastores, 
todas las mañanas salgo 
a esperar a mis amores. 

En tiempo de primavera, 
en otoño y en verano 
todas las flores del campo, 
toditas se van secando. 

Las mocinas de este pueblo, 
todas puestas en hilera, 
parecen ramos de flores 
en tiempos de primavera. 

Mirad, mozos, a la novia, 
miradla que guapa está, 
como flor de primavera, 
luciendo su mocedad. 

Qué alegres los pajarillos 
que cantan en la arboleda 
al ver pasar por allí 
la flor de la primavera. 

Tienes unos ojos, niña, 
tan a la flor de la cara, 
que parecen dos luceros 
de primavera temprana. 

Ya llegó la primavera, 
ya florecen los zarzales, 
ya se despide la niña 
de la casa de sus padres. 

Volverán los pastores 
con la primavera, 
quizás ya se hayan muerto 
las sus morenas. 

Allá va la despedida, 
te suplico que no llores, 
que vendrá la primavera 
y te cubrirá de flores. 

Florecita del granado, 
se acabó tu primavera, 
qué solita te has quedado, 
ya no tienes quien te quiera. 

No me mires de lado, 
que me marean 
esos ojos que tienes 
de primavera. 

Para abril, para mayo, 
para septiembre, 
para la primavera 
mi amante viene. 

Se parece tu cariño, 
muchacha, a la golondrina; 
viene por la primavera 
y al invierno se retira. 

Virgen de la Concepción, 
eres flor de primavera, 
con ese vestido blanco 
parecido a la azucena. 

Ya se deshojó la rosa, 
la rosa de primavera, 
ya se despidió la niña 
de la mocedad entera.  

Ya viene la primavera, 
ya florecen los espinos, 
para ponerte a la sombra 
a remendar el vestido.