Despiértate, cargarisíes, 
de los brazos de esperanza nuestra,
que anda el chichirijote
todo lleno de estuprancia,
y si no te levantas sino
que la superabundancia
se irá bajo la tenencia.

¡Santo! ¡Santo!

Levántate, domilustrico,
de los brazos de cocancia,
que sino actúes pronto
con la superabundancia,
se quemará el viranchote
y los santos van de marcha.

¡Santo! ¡Santo!

Ten cuidado cuando te levantes,
no te pegues con el caribuntante,
que yo me voy con los santos.

¡Santo! ¡Santo!

De Baldeburía salió un gato
con una morcilla,
los de Villamizar
se la querían coger,
se la querían quitar,
y a las cuevas de Cubillas
le fueron a rematar.

¡Aleluya! ¡Aleluya! ¡Amén!