Al pasar por morería
una mora me prendió
y de cadena me puso
la cinta de mi reloj.
Adiós, mora de mi vida,
adiós, mora de mi bien.
Adiós, morita del alma,
¿cuándo te volveré a ver?
Como llueve,
agua caía,
que hasta los arbolitos
reverdecían.
Como llueve,
mi amor se moja,
quién fuera un arbolito
cargado de hoja.
