Parece que te hallo fría,
vida mía, en el querer.
Si es que estás arrepentida,
dímelo, y no volveré.
Si es que estás arrepentida,
dímelo, y no volveré.
Aunque tu padre no quiera,
ni tu hermano el envidioso,
yo he de ser el heredero
de ese cuerpecito airoso.
Yo he de ser el heredero
de ese cuerpecito airoso.
Ay de mí, que siendo niña
di la palabra a un mancebo,
y ahora que ya soy mayore
a cumplirla no me atrevo.
Y ahora que ya soy mayore
a cumplirla no me atrevo.
