Me tirastes un limón,
me distes en la cara,
todo lo vence el amor,
morena resalada.
Lo volvistes a tirar,
me distes en la frente,
todo lo vence el amor,
el amor todo lo vence.
Mañanitas de San Juan,
cómo te divertías
a las orillas del mar
con una prima mía.
No me lo niegues, traidor,
que te ha visto mi hermana
con el zapatito blanco,
la media encarnada.
No me lo niegues, traidor,
que te he visto mil veces
a las orillas del mar
con dos aragoneses.
