Arrodíllese la niña
en ese portal barrido
y le echen la bendición
esos tus padres queridos.
Que de buena parra
cortaste el racimo,
de buena familia
llevas el marido.
Cuando entraste pa’ la Iglesia,
pisaste piedra labrada,
la última de soltera,
la primera de casada.
Que de buena parra
