Ya se van los quintos, madre,
ya se van los escogidos
y se quedan los cobardes,
los que España no ha querido
y a mi novia doy la mano,
me da la mano, mi novia,
mañana voy por soldado
y a mi novia doy la mano.
Si supiera que en Argel
estaba la prenda mía,
me vistiera de encarnado y
entre moros me metía
Y a mi novia doy la mano.
