Cuatro cuernos de cabra,
cuatro de ciervo,
cuatro de mi marido,
son doce cuernos;
síguela, Manuel.
Síguela, Manueluca,
síguela, Manuel;
de noche por la luna,
y los luceros
del amanecer.
De noche, por la luna,
si vas a moras,
ten cuidao con las zarzas,
que son traidoras;
síguela Manuel…
