A cantar a una niña,
a cantar a una niña,
yo la enseñaba,
y en cada nota un beso,
y en cada nota un beso
ella me daba.

Y aprendió tanto,
aprendió tanto;
aprendió muchas cosas
menos el canto.
A contar las estrellas,
a contar las estrellas
yo la enseñaba;
y en cada estrella un beso,
y en cada estrella un beso
ella me daba.
Y me decía,
y me decía,
por qué no habrá estrellas
también de día.
A nombrar las estrellas,
a nombrar las estrellas
yo la enseñaba;
y en cada nombre un beso,
y en cada nombre un beso
ella me daba.

Qué noche aquella,
qué noche aquella,
en que le di mil nombres
a cada estrella.
A cantar a una niña, (…)