Dicen que el águila real
volando va por los mares,
quien pudiera volar,
como las águilas reales.
En las cuevas más profundas
donde habitan los herejes,
tengo de ir a llorar,
el día que tú me dejes.
Las estrellas voy contando,
la del norte la dejé,
como la vi tan bonita,
contigo la comparé.
Quien fuera fino coral
para estar en tu gargantilla,
de tu cintura es la meta
de tu ropa con la hebilla.
La despedida voy dando,
aunque al decirla me equivoqué,
me equivoqué, que no,
la despedida canté.
