Coplas recogidas por Mariano Domínguez Berrueta del cancionero leonés
A la puerta del cielo venden zapatos, para los angelitos que están descalzos.
A la orilla del río sembré patatas, y salieron cangrejos con alpargatas.
Anduviste alabando y echándote alabaciones, que hallabas mi puerta abierta en todas las ocasiones.
A cantar sí me ganas, pero a cantares, tengo yo un arca llena y siete costales.
A la puerta de un molino me puse a considerar, las vueltas que da una piedra y las que tiene que dar.
Agua al pie de una fuente fría me puse a llorar mis penas, y la corriente me dijo: no las hagas no las temas.
Al pie de una fuente fría, me puse a considerar. qué poco amigos tiene el que no tiene qué dar.
Aunque dé vuelta el cerrojo y media vuelta la llave, no te despidas del todo de la casa de tus padres.
Al pie de un árbol sin fruto me puse a considerar, qué pocos amigos tiene el que no tiene que dar.
¡Ay, qué noche tan serena que no tiene movimiento! ¡Ay quien pudiera tener tan sereno el pensamiento!
***** A tu puerta he llamado con el galocho, no había nadie en casa contestó el gocho. La despedida vos doy metida en una cereza, y no quiero cantar más que me duele la cabeza. ****** Al mal tiempo buena cara, ¡Virgen de la Soledad! al mal tiempo buena cara que Dios lo remediará.
Allá va la despedida y esta sí que tiene brío, más vale una despedida que un chapuzón en el río.
Adiós, blanca Paloma, flor de abril ¡qué linda estás, María! en tu camarín.
Buenos días, Virgen Santa, de España la salvación, estas chicas de matanza suplican tu bendición.
Cantar que va por la vida parece una mariposa, que en lugar de flor en flor revuela de boca en boca.
Como ves, está adornado, con rosquillas y con pastas, compuestas de rica harina que produce la comarca.
Cantares por cantares sé más de ciento, pero no me vienen al pensamiento.
Cantar que del alma sale es pájaro que no muere, porque canta los sentires y el corazón siempre siente.
Cuando voy pa la braña no llevo pena, porque llevo patatas para la cena.
Cuatro chobos que pasaron por el valle de cahceana. fueron buscare a busmonte chite, chume, chirio, chana.
De la montaña he venido a la montaña me vuelvo, porque solo en la montaña se cría todo lo bueno.
Dicen que las golondrinas tienen dulce el corazón, porque quitaron las espinas de la cruz del redentor. Pajarillo jilguero, dime qué comes, arenillas del río, del campo, flores.
Donde falta discreción no hay ninguna cosa buen. Aquello da perfección lo que la discreción ordena.
El campo tiene sus flores y sus estrellas el cielo y sus arenas los mares y sus cantares el pueblo.
En medio de mi pueblo tengo que hacer una fuente, con cuatro caños de agua para que beba la gente.
Eres una arrierillo, no me lo niegues, que la vara en el cinto puesta la tienes.
Eres arrierillo de cinco mulas, tres y dos son del amo las demás tuyas.
Eres pájaro diestro pero no sabes, la destreza que tienen las otras aves.
El árbol de la humildad dicen que se está secando pero el de la envidia no, que son muchos a regarlo.
Este mundo es un teatro con espaciosos salones, siempre la misma comedia sólo cambian los actores.
En el monte canta el cuco, en la torre la cigüeña, el pajarillo en el campo, el borracho en la taberna.
El hijo del alcalde ¡qué tieso pisa! porque lleva su padre la vara en Misa.
El señor juez me pregunta que de qué me mantenía, yo me mantengo del robo ¿de qué se mantiene usía?
El día que tu naciste nacieron todas las flores, nacieron las achicorias y los cardos corredores.
En este mundo, señores, Unos sufren y otros gozan, mas los placeres se acaban y las penas no se agotan. El tiempo y el desengaño son dos amigos leales, que despiertan al que duerme y enseñan al que no sabe.
********** Entre un duro y un real se trabó combate duro, llevaba el real la razón y se la dieron al duro. Majo, para hablar contigo necesito memoriales, no sé dónde has aprendido tanto latín como sabes. ************
He visto un monte volar y una casa andar a gatas, y en el fondo de la mar un burro asando patatas.
Las rosquillas que lo adornan son para el santo hospital, la cera que viene en él para tu altar alumbrar.
Las castañuelas de tejo son de mi hermano Matías, cuando mi hermano se muera las castañuelas son mías.
La culebra en el zarzal canta, giba y no parece, por eso las malas lenguas castigo de Dios merecen.
Los mocitos de este pueblo cuando van a las funciones, lleva la chaqueta al hombro presumiendo de botones.
Las elevadas montañas te circundan por corona, y la virgen del pontón es tu reina y tu señora.
Me diste tacha de pobre otra que darme no tienes, mi sangre no está manchada que vale más que tus bienes.
No hay pueblo, como mi pueblo, ni valle, como este valle, ni casa, como mi casa, ni calle, como mi calle.
Mi padre me dio una zurra, el lunes por la mañana, y yo dije, padre mío, buen principio de semana.
María, si vas al hórreo, del tocino corta poco, que el año tién doce meses, semanas, cuarenta y ocho.
Nadie murmure de nadie, que somos de carne humana, que no hay pellejo de aceite que no tenga una botana.
La escalera de la vida hay que subirla despacio, el que la sube deprisa no llega al segundo tramo.
Pañuelo a la cabeza, pañuelo al cuello, no sé de dónde sale tanto pañuelo.
Procuremos buena fama que nunca jamás se pierde, árbol que está siempre verde y con el fruto en la rama.
Por ser vos quien sois dije arrepentido, pésame señor de haberos ofendido.
Que me des tres perrinas que a ti qué más te da. que tres perrinas menos que tres perrinas más.
Quema más que fuertes ajos la lengua de los malsines, holgarán ya los mastines que me roen los zancajos. (Juan del Enzina)
Que dame tres perrinas, que a ti qué más te da, que tres perrinas menos, que tres perrinas más.
Quién supiera la industria de la culebra, cuando se ve arrodeada por la cigüeña.
******* Si al Pontón quieres llegar sin ir por la carretera, ten cuidado no te caigas n`el camín de la escalera. Río Luna, río Luna por embajo de los barrios, con chobos por el yvierno y truchas por el verano. ******
Tengo mi cuerpo de coplas que parece un avispero, se empujan unas a otras por ver cual sale primero.
Tengo mi cuerpo de coplas que parece un avispero, picándose unas a otras por ver cual sale primero.
Una mañana salía un labrador a la arada, en el medio del camino se le acordó la aguijada.
Viva Sahagún porque tiene la peregrina en su trono, y el niño en su camarín con su cadenita de oro.
Quién supiera la industria de la culebra, cuando se ve arrodeada por la cigüeña.
Pañuelo a la cabeza, pañuelo al cuello, no sé de dónde sale tanto pañuelo.
Pobre, si vas a concejo, tus palabras son en balde, el rico que contradice y chitón dice el alcalde.
Siempre viví en la montaña y morir en ellas quiero, que corre el aire más puro y está más cerca del cielo.
Una a una, dos a dos, todas me las van llevando, las peras de mi peral, sin ellas me voy quedando.
Tengo que irme pa Asturias, por un mes o dos semanas, para ver cómo se guisa con el caldo de castañas.
Un pastor disparó un tiro junto a los Barrios de Luna, la perdiz era de Torre fue a caer en La Majúa.
Un águila con cien plumas no se puede mantener, y un escribano con una mantiene hijos y mujer.
Viva Sahelices del Río y su iglesia tan famosa y la torre de barreales que en su provincia no hay otra.
Viva Sahagún porque tiene la peregrina en su trono, y el niño en su camarín con su cadenita de oro.
Virgencita del brezo, qué linda eres, con tu cara de gracia ¡quién no te quiere!
¡Virgen María la Blanca, escucha nuestra canción, que estas mozas de matanza te cantan con devoción.
Y es para darte las gracias por tu grande protección, pues libraste a nuestra España de extraña persecución.
Y el pueblo de Zalamillas, al ver la guerra en acción, a la virgen de raneros acudió sin dilación.
Yo, en nombre de estas doncellas, vengo este ramo a entregar. recíbelo, Virgen Blanca, pues lo dejo ante tu altar.
Ya se van los pastores a Extremadura ya se queda la montaña triste y oscura.
Yo vivo de lo que como y bebo lo que me dan, pero masco algunas cosas que no las puedo tragar.