Arbolito bien plantado
siempre parece arboleda;
una casada curiosa
siempre parece soltera.

Solterita bien estaba,
hablaba con quien quería;
y ahora casada no puedo
ni tampoco es honra mía.

Casadita me metieron
sin tener culpa ninguna;
yo llorando por las noches
y él cantando a la luna.

Casadita me metieron
en casa de un hombre feo;
ni me quiere ni le quiero,
mal pecado si le veo.

Casadita me metieron
por consejo de mi madre;
y ahora que estoy metida
que me saque quien me mande.