A la luz del cigarro
voy al molino,
si el cigarro se apaga,
me voy al río.


A la puerta de un molino
me puse a considerar
las vueltas que da una piedra
para moler un costal.


A la puerta del molino
me puse a considerar
que el que no tiene dinero
pocos amigos tendrá.


A la puerta del molino
dejé atado al animal,
y cuando salí a deshora,
no quedaba ni el ronzal.


A la puerta del molino
una molinera canta,
con el polvo de la harina
tiene rota la garganta.


Al entrar en Cacabelos
lo primero que se ve:
La Virgen de las Angustias,
con los molinos al pie.


El molinero lleva
faja de seda,
de la harina que roba
la molinera.


El peral del molino
no tiene peras,
que se las ha comido
la molinera.


Gasta la molinera
ricos zapatos,
y al pobre molinero
lo trae descalzo.


Gasta la molinera
ricos zarcillos
de la harina que roba
de los cuartillos.


La molinera está mala,
no por falta de alimento,
que en la cabecera tiene
una ristra de pimientos.


La molinera
llorando estaba
y el molinero
la consolaba.


Para hacer ver que tienes
trigo y hacienda,
llevas a los molinos
sacos con tierra.


Por cantar cuatro cantares
a la puerta del molino,
me dieron media peseta
y me molieron el trigo.


Por debajo el molino
retumba el agua,
era la molinera,
que paños lava.


Tiene la molinera
ricas pulseras
de la harina que roba
de las fanegas