Desde chiquitina

Desde chiquitina
me fui a un convento
con mucha alegría
y mucho contento,
pero la alegría
pronto se acabó.
Bendita mi madre,
que no me casó
con aquel moreno
que quería yo.
La madre abadesa
me lleva al jardín
a coger las flores
de mayo y abril.
Yo no quiero flores,
no las quiero, no.
La madre abadesa
me daba anises
para consolarme
cuando estaba triste.
Yo no quiero anises,
no les quiero, no.
Cuando en el coro
me ponía a cantar
a los mis amores
les veía bajar.
Casadina, sí, eso sí,
pero monja no, eso no.

La casada seducida

Una tarde de verano
yendo yo por el paseo
me encontré con una niña
que era un angelín del cielo.
yo la perseguí los pasos
por ver dónde se acercaba
y vi que se dirigía
a la iglesia Santa Clara.
Mientras que duró la misa,
yo no estuve atento en nada,
sólo estuve contemplando
el cuerpo de la chavala.
Ya se terminó la misa,
ya se terminó el sermón,
ya se va la chavalina,
prenda de mi corazón.
Yo la perseguí los pasos
hasta el portal de su casa
y allí la niña me dice:
-Caballero soy casada,
tengo un marido muy bueno,
y no debo faltarle en nada.
Yo triste y desconsolado
a un arroyo me acerqué,
oí cantar a un jilguero,
con su voz me consolé.
-Canta jilguerillo, canta,
que tu cantar me cautiva,
que pretendí a una casada
y no he podido conseguirla.
-T rátala bien con cariño,
trátala bien con firmeza,
que a fuerza de machacar
ha de ablandar su dureza.
A tratarla con cariño
y aquel pájaro decía
y a fuerza de machacar
conseguí lo que quería.
-Clara soy, Clara me llamo,
siendo Clara me turbé,
por eso que nadie diga
de este agua no beberé.

Pasé por Santo Domingo

Pasé por Santo Domingo,
no me dejaron entrar,
me cogí la carabina
y al monte me fui a cazar.
Caza no encontré, ninguna,
ninguna pude encontrar.
Vi salir una paloma
de su lindo palomar.
La subieron a un castillo
donde no la pude hablar,
ella mira, yo la miro.
No cesaba de llorar.
-No llores, blanca paloma,
no tienes por qué llorar,
que aunque tus padres no quieran,
narrativo.
contigo me he de casar.
Contigo me he de casar,
contigo me casaré
y en viniendo la licencia
firmada del coronel.
Firmada del coronel,
del teniente capitán,
aunque tus padres no quieran,
contigo me he de casar.
Y aunque tus padres no quieran
y tu hermano el envidioso,
yo he de ser el heredero
d'ese cuerpecito airoso.

Palmira, la gran Palmira

Palmira, la gran Palmira,
Palmira qué triste estás.
me dónde vienes Palmira?
De rondar con tu rapaz,
con tu rapaz de pimpón,
Palmira de mi vida,
Palmira del corazón.

Lo Palmira se hizo un traje
creyendo que se casaba . .
Y ha de romper ese y otro,
y quedará como estaba.

Dicen que los pastores

Dicen que los pastores
huelen a sebo,
pastor es mi marido
y huele a romero.

Quítate niña
d'ese balcón,
porque si no te quitas,
ramo de flores,
llamaré a la justicia,
que te aprisione
con las cadenas
de mis amores.
Dicen que los pastores
huelen a sebo,
pastorcito es el mío
y huele a romero.

Dicen que los pastores
huelen a lana,
postorcito es el mío
y huele a cuajada.
En medio de la plaza
cayó la luna,
cuatro partes se hizo
y tú eres una.

Quítate niña
d'ese balcón,
porque si no te quitas,
ramo de flores,
llamaré a la justicia,
que te aprisione
con las cadenas
de mis amores.

Dicen que los pastores
huelen a sebo,
pastorcito es el mío
y huele a romero.

Dicen que los pastores
matan ovejas,
también los labradores
rompen las rejas.

El labrador y la ronda

Allá arriba
en aquella montaña
yo corté una caña,
yo corté un clavel,
para el labrador,
labradora ha de ser.

Yo quiero un labradorcillo
que coja los bueyes
que se vaya [a ] arar]
y a la medianoche
me venga a rondar.

Con las castañuelas,
con el almirez,
y una pandereta
que retumbe bien.

Baila niña,
la dulzaina va a empezar,
baila niña
que hoy es fiesta en el lugar.

Los gallos siguen cantando,
¿Qué dirá usted?
Anuncian el nuevo día
y así ha de ser.

No te duermas, dueña mía,
no te duermas mi adorada,
que viene lleno de día
la madrugada.

Como quieres que vaya (de noche a endrinos)

Como quieres que vaya
de noche a endrinos,
si me pican las zarzas
y los espinos.

Como quieres que vaya
de noche a verte,
si tienes la ventana
llena de gente.

Como quieres que vaya
de noche a moras,
si me pican las zarzas
que son traidoras.

El rondador se retrasa

Cómo quieres niña
que te vaya a ver,(que te venga a ver)
si vengo del campo
al anochecer.

Mientras que yo ceno (Primero que ceno)
y arreglo el ganado,
cuando voy a verte
ya te has acostado.

Llamo a la ventana
y no quieres abrir, (no quieres salir)
esas son las penas
que paso por ti.

iAI afilador!

Delgadina

Delgadina de cintura,
los rayos del sol la queman.
No hay amor, no hay amor
como el de una morena.

La gracia tengo en un jarro,
y se me cayó en la fuente.
Tengo de bajar por ella,
aunque la vida me cueste.

Por ti, morena, por ti,
pasé yo la mar salada,
la pasé en el mes de enero,
cuando llovía y nevaba.

Quítate de esa ventana,
no me seas ventanera,
que la cuba de buen vino,
no necesita bandera

Si el agua del río corre,
y la del pozo remansa,
quien tiene penas no duerme,
quien no las tiene, descansa.

A tu puerta está la ronda

A tu puerta está la ronda
y yo cantaré el primero;
clavelina colorada
nacida en el mes de enero,
tira la rama,
tira la flor,
tira la tuya,
que así haré yo.

Ronda tú, rondaré yo,
ronda quién tuviera amores,
las calles por donde paso
parece un jardín de flores.
Ay quién tuviera,
tuviera amores.

Esa planta de claveles
que tienes a la ventana,
junto a los almendralejos,
morena tira la rama,
tira la rama,
tira la flor,
los airecillos
y un nuevo amor.

El rondador pide ron

Echa por esa ventana,
echa por ese balcón,
echa por esa ventana
una botella de ron.

Una botella de ron
y un vaso para beber,
aunque tus padres no quieran,
yo te tengo de querer.

Yo te tengo de querer,
yo te tengo de adorar
y aunque tus padres no quieran,
contigo me he de casar.

Aunque tus padres no quieran
y los míos digan no,
si tú quieres y yo quiero,
nos casaremos los dos.

En el cementerio entré

En el cementerio entré

En el cementerio entré
y pisé en un hueso frío
y me respondió mi madre:
-No me pises, hijo mío.

El huérfano

Siempre que canto una tarde
y una muy triste canción.
Si mis padres me vieran
me darían solución.
Si por mí hubieran hablado
me echarían su bendición.

Golondrina mensajera

Golondrina, golondrina,
tú que vas cruzando el mar,
dale un abrazo a mis padres
que allí en la Argentina están. (si es que a la Argentina vas.)

Y si acaso ves que lloran,(Y si tú los ves que lloran,)
tú les debes consolar,
diles que aquí en nuestra tierra, (Diles que aquí nuestra España,)
nunca les podré olvidar.

ESTRIBILLO
Qué bonitas, qué bonitas
que son las olas del mar,
cuando voy en mi barquita,
unas vienen y otras van.


Los luceros y la luna,
se reflejan sobre el mar
y yo sigo navegando,
con este alegre cantar.



Ya viene la primavera,
resplandece mi cantar,
y las golondrinas vuelven
de sus nidos a colgar.

Canta golondrina, canta,
que me gusta tu cantar,
y entre cantos y sonrisas (con tus cantos y sonrisa)
nuestros días pasarán. (nuestro tiempo pasará.)

ESTRIBILLO
Qué bonitas, qué bonitas
que son las olas del mar,
cuando voy en mi barquita,
unas vienen y otras van.

Los luceros y la luna,
resplandecen sobre el mar,
y yo sigo navegando
con este alegre cantar.


audio http://audio https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00781_38_-_Golondrina,_golondrina_t%C3%BA_que_vas_cruzando_el_mar.ogg

Al sol le llaman Lorenzo

Al sol le llaman Lorenzo
y a la luna Catalina.
Cuando se acuesta Lorenzo
se levanta Catalina.

Si la luna se cayera
y se volviera cristales,
y rompiera la cabeza
al que quita voluntades.

El sol le dijo a la luna:
-Retírate, bandolera,
la mujer que anda de noche
no puede ser cosa buena.

Y la luna le contesta
con muchísimo salero:
- Vale más andar de noche
que abrasar al mundo entero.

Ay Dolores, Dolores mía

iAy Dolores, Dolores mía,
por ti he soñado toda la vida!

Un beso te di en la boca,
parece que te ha gustado.
Con eso beso, Dolores,
el corazón me has robado.

Dime qué te ha sucedido
la noche que te has casado,
cuando el reloj dio las doce,
todita te has asustado.

Desprecíastes a un cuñado

Despreciastes a un cuñado
por ser pobre,
ofreciéndote dinero
para vivir,
en promesa de una chica
que llevastes
a una casa d' esas malas
a dormir.

Satanillo, satanillo,
no me mates gitanillo.
iQué mala entraña tienes para mí¡
¿Cómo puedes ser así?

Mira niño que la Virgen
lo ve todo
y que sabe lo malito
que tú eres
y teniéndote en el fondo
de mis ojos
comprendía yo la vida
solamente

La soga

Caballo que sale malo

Caballo que sale malo
no le monta un buen jinete;
la mujer que sale mala
no hay hombre que la sujete.

A la hierba con el pie
la vas quitando el rocío,
que más una mujer
cuando tiene comprendido
qu'el hombre la quiere bien.

Cortejar, cortejarete,
regalar, no te regalo,
y si te cases con otro
no te vayas alabando.

Que ella es buena y volverá,
corazón mío, no llores,
que ella es buena y volverá.
Y si acaso no volviere,
ella perdería más,
que en el mundo no encontrará
a quien la quiera.

Esta es la tonada nueva

Esta es la tonada nueva,
que ha venido de Logroño,
que la trajeron las mozas
en compañía de los mozos

y también de los chavales;
que rechazan a los chicos,
porque son unos cobardes

y no tienen corazón,
que por no decir adiós,
se esconden en un rincón.

A los mocitos de ahora
les vamos a regalar
una botella de vino
envuelto con aguarrás.

El aguarrás será poco,
echaremos solimao
para que revienten todos
y ya nos dejen en paz.

Un contrabandista, madre

Un contrabandista, madre,
al punto me preguntaba,
si llevaba contrabando.

Yo le respondí que nada,
que era para m1 morena,
lo que llevo en el pañuelo
es una rosa encarnada,
un clavel y una azucena.

Con esto quiero decirte
que s1 me quieres, morena,
que si me quieres, salada.
Al punto me respondió
que quería ser casada.

Encima de ti me pongo

Encima de ti me pongo
puente de la Segoviana,
encima de ti me pongo
por ver cómo corre el agua.

Porque canto y me divierto
me llaman loca y sin juicio,
cuántas puertas se menean
y no se salen de quicio.

Si canto me llaman loca
si lloro, loca perdida,
porque no diga la gente
no sé qué hacer de mi vida.

No creas que porque canto
tengo el corazón alegre,
que soy como el pajarito
que si no canta se muere.

Si se va la paloma

Si se va la paloma

Si se va la paloma
ya volverá,
que dejó los pichones
y a medio criar.

No se va la paloma, no,
no se va, que la traigo yo.


Si se va la paloma
al ferrocarril,
ella es paloma,
ella ha de venir.