El seductor de su hija. Delgadina – Lario
Un rey tenía tres hijas las tres como una granada, la más pequeñina de ellas Delgadina se llamaba. —Delgadina, Delgadina tú has de ser mi enamorada. —No lo querrá Dios del cielo ni la Virgen Soberana, que yo sería la mujer del padre que me engendrara. El padre lleno de ira de esta manera le hablara: —Se lo diré yo a tu madre y verás te castigara. «entró donde estaba la reina y dijo:» —Has de saber mi esposa lo que tenéis en tu casa, que tu hija Delgadina quiere ser mi enamorada. La reina con gran descoque en un cuarto la encerraba y le daba de comer tocino y vaca salada y le daba de beber del agua de una pescada. Delgadina con la sed se asomara a una ventana, viera a sus tres hermanitos jugando con oro y plata. —Por Dios os lo pido infantes que hermanos no os llamara, por uno de vuestros pajes me enviéis una jarra de agua. —No la beberás, endina, no la beberás, malvada, que la reina antes que muera quiere ser nuestra madrastra. Delgadina con la sed se asomara a otra ventana, viera a su madre la reina bordando paños de Holanda. —Por Dios te lo pido, reina que madre no te llamara, por uno de vuestros pajes me enviéis una jarra de agua. —No la beberás, endina, no la beberás, malvada, que hace siete años y va pa ocho que me tienes malcasada. Delgadina con la sed se asomara a otra ventana, viera a su padre el mal rey por los campos de Granada. Delgadina no tiene sed Delgadina no quiere agua, a los pies de Delgadina nace una fuente muy clara y a la cabecera tiene a la Virgen Soberana y la cama de su padre de demonios rodeada.
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Tres hijas tenía el rey, todas tres como la plata; la más pequeñina de ellas Delgadina se llamaba. Un día al salir pa’ misa su padre la reparaba: – Delgadina, Delgadina, tú has de ser mi enamorada. – No lo quiera el Rey del Cielo ni la Virgen soberana, que hijas con padres se casen saliendo de sus entrañas. ¡Alto, alto, mis criados! A Delgadina encerrarla en un cuarto muy oscuro en donde no vea nada. La agarran por los cabellos, para un cuarto la arrastraran, y le daban de comer pescado y agua salada. Y al cabo de siete años el cuarto se hizo ventanas; pasan días, vengan días, se ha asomado a una ventana, donde estaban sus hermanas bordando paños de plata. – Hermanas, porque lo sois salidas de unas entrañas, por favor de Dios os pido que me deis un vaso de agua. – Yo bien te lo diera, hermana, pero si padre lo sabe, la cabeza nos cortara. Se quitó la Delgadina muy triste y desconsolada; pasen días, vengan días, se ha asomado a otra ventana, en donde estaba su madre peinando a las sus hermanas. – Madre, porque lo es usted, que salí de sus entrañas, por favor de Dios os pido que me dé usté’ un vaso de agua. – Quítate de ahí, Delgadina, quítate de ahí, perra mala, que si tuviera un puñal desde aquí te atravesara. Se quitó la Delgadina muy triste y desconsolada; pasen días, vengan días, se ha asomado a otra ventana, donde estaban los criados jugando al juego de barra. – Criados, porque lo sois, somos de la misma casa, por favor de Dios os pido que me deis un vaso de agua. […] Se quitó la Delgadina muy triste y desconsolada; pasen días, vengan días, se ha asomado a otra ventana, donde estaba su padre en silla de oro sentado. – Padre, porque lo es usted, que salí de sus entrañas, por favor de Dios os pido que me dé usté’ un vaso de agua. – Sí que te lo alcanzaré si has de ser mi enamorada. – Padre mío, lo seré aunque sea de mala gana. – ¡Alto, alto, mis criados! A Delgadina darle agua. Unos van con jarros de oro y otros con jarros de plata; mas por mucho que corrieron, Delgadina muerta estaba. A los pies de Delgadina, una fuente que manaba por un lado echaba vino, por el otro echaba agua. El primero que llegase la vida tiene ganada, y el último que llegase la vida tiene jugada. En la cama de sus hermanas una serpiente estirada, en la cama de los criados una culebra enroscada, en la cama de sus padres todo el infierno se hallaba, la cama de Delgadina toda de gloria rodeada |
| AUDIO PRIORO |
| AUDIO PALACIOS DEL SIL_-_Delgadina.ogg |
| AUDIO ARGOVEJO_-_Delgadina.ogg |
| AUDIO CORDIÑANES DE VALDEON https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00421_02_-_Delgadina.ogg |
| AUDIO VAL DE SAN LORENZO Fundación Joaquín Díaz – ATO 00115 21 – Delgadina.ogg |
| AUDIO PALACIOS DEL SIL Fundación Joaquín Díaz – ATO 00463A 01 – Delgadina.ogg |
Un rey tenía tres hijas, y las tres como tres damas; la más pequeñita d’ellas Delgadina se llamaba. La dijo su padre un día: -Y has de ser mi enamorada. -No lo quiera Dios del cielo ni la Virgen soberana, ser yo mujer de mi padre, madrastra de mis herma nas. -Y altos, altos, los mis pajes, y a Delgadina encerrarla. No me la deis de comer no siendo cosa salada ni tampoco de beber, no siendo agua de retama. Y a ese otro día a la mañana, se ha asomado a la ventana . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Alcanzó a ver a su hermana: -Y hermana de los mis ojos, hermana de mis entrañas, por Dios te pido un favor, que me des un vaso de agua. -Si mi padre lo supiera, el pescuezo me cortara. (Y) ese otro día a la mañana se ha asomado a la ventana. Alcanzó a ver a su padre . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . -Ay, padre de los mis ojos, ay, padre de mis entrañas, por Dios le pido un favor, que me dé usted un vaso de agua. -Hija, sí te le daré, (pero) has de ser mi enamorada. Y a ese otro día a la mañana, Delgadina muerta estaba, y a los pies de Delgadina y había una fuente muy clara, . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . de ángeles arrodeada |