A Belén venid, pastores (Villancico)

A Belén venid, pastores, 
que la aurora brilla ya;
el amor de los amores
en un pobre lecho está.
Vamos todos a porfía,
que mostrar es de rigor
con ofrendas la alegría,
nuestra dicha y nuestro amor,
sí, nuestro amor.

¿Dónde habrá, decid, pastores
Niño más encantador?
Si en el campo ya no hay flores,
dadle el beso del amor.
Hoy renace la enramada,
todo alegre va el pastor;
en el campo la alborada
canta el triste ruiseñor.

A Belén venid, pastores.

Venid acá, pastorcitos (Villancico)

Venid acá, pastorcitos, 
paso a paso acá venid;
entonemos dulces cantos,
que ya el Niño va a dormir.

Duerme, Niño, arrullado a los ecos
de mi lánguida y dulce canción,
duerme, Niño, al compás que te llevan
los latidos de mi corazón.

Si te falta una cuna mullida
en el pobre portal de Belén,
yo haré, Niño, que seas mecido
de mis brazos al suave vaivén.

Ven, Niño, a mi corazón (Villancico)

José y María buscan albergue 
para el Mesías que va a nacer. 
Tiende la noche su negro velo 
y a Dios no quiere reconocer. 

Ven, Niño, a mi corazón, 
que, aunque pobre, es tu morada; 
que, si no encuentras mesón, 
yo quiero darte posada. 

La Virgen llama de puerta en puerta 
y le responden que no hay lugar. 
Viene a los suyos; el hombre ingrato 
a Dios no quiere reconocer.

Con sencillos presentes (Villancico)

Con sencillos presentes 
ya vienen a adorar
pastores y zagalas
al niño del portal.
Ya dejan el rebaño 
y alborozados van,
mientras repite el eco
su místico cantar.

Vamos, pastores, vamos
camino de Belén
para adorar al Niño
que es nuestro dulce bien.

Llegamos jubilosos,
venimos a ofrecer
nuestros pobres presentes
al niño Emmanuel.

Ya se escuchan los cantos
y el son arrullador
para dormir al Niño
que entre pajas nació.

El Niño Dios sonríe
sus ojos ya cerró
y del cielo una estrella
el portal alumbró.

Allí nos espera Jesús (Villancico)

Pastores a Belén, 
vamos con alegría,
a ver al niño Dios,
al hijo de María, allí.

Allí, allí
nos espera Jesús.
allí, allí
donde brilla su luz.

Llevemos, pues,
turrones y miel
para ofrecer
al Niño Manuel.
Emmanuel.

Allá a ofrecerle van
gallinas y pichones,
y también un panal
de miel y requesones, allí.

allí, allí...

llevemos, pues...

Que suene el timbal,
la música y la danza,
lleguemos al portal,
lleguemos sin tardanza, allí.

allí, allí...

llevemos, pues...

También le debo dar
un pito y un cayado
con los que ha de guardar
a su rebaño amado.

allí, allí...

llevemos, pues...

Pastores, a Belén
vamos con alegría.
a ver a nuestro bien
el Hijo de María.

Allá a ofrecerle van
gallinas y pichones,
y también un panal
de leche y requesones.
Allí, allí nos espera Jesús,
allí, allí, convídanos su luz.

Llevemos, pues, turrones y miel,
para ofrecer al Niño Manuel,
Enmanuel.

Rogativa a la Virgen para pedir lluvia

Agua te pedimos
agua nos des, Madre,
agua te pedimos
que la tierra bañe.

Tus fieles hijos siempre seremos
y nuestro amparo siempre serás,
y con tu ayuda siempre clemente,
derrotaremos a Satanás.

Agua te pedimos …

Don Bueso

ROMANCE

Camina don Bueso por la mañanita
a tierra de moros a buscar la niña.
No la encontró en valles ni tampoco en villas:
la encontró lavando en una fuente fria.
-iQuítate de ahí, mora, hija de judía!
-Reviente el caballo, y en él quien venía,
que yo no soy mora ni hija de judía,
que soy cristianita bautizada en pila,
que me bauticé por Pascua florida.
Mi padre es el rey, y plantó aquí esta oliva,
mi madre la reina bordaba y cosía,
mi hermano, don Bueso, los toros corría.
-Por esas señas que has dado, eres hermanita mía.
Ya la cogió en el caballo, ya ha dado un grito la niña:
-Ya se ven los palacios donde yo he sido nacida.
-Ábreme la puerta, madre y ábrela con alegría,
que la traigo nuera y la llegó hija.
-Siete años hace que pan no comía,
tan sólo unas berras de una fuente fría.

AUDIO PALACIOS DEL SIL

AUDIO TEJERINA_-_Don_Bueso.ogg?uselang=es

AUDIO ARGOVEJO

AUDIO PRIORO

AUDIO VELILLA DE LA REINA

AUDIO LUCILLO

AUDIO CACABELOS

AUDIO PONFERRADA

AUDIO BENLLERA

AUDIO SOTO DE VALDEON_-_Don_Bueso.ogg

AUDIO QUINTANILLA DE SOMOZA https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00809_28_-_Don_Bueso.ogg

DELGADINA El seductor de su hija

El seductor de su hija. Delgadina – Lario

Un rey tenía tres hijas
las tres como una granada,
la más pequeñina de ellas
Delgadina se llamaba.
—Delgadina, Delgadina
tú has de ser mi enamorada.
—No lo querrá Dios del cielo
ni la Virgen Soberana,
que yo sería la mujer
del padre que me engendrara.
El padre lleno de ira
de esta manera le hablara:
—Se lo diré yo a tu madre
y verás te castigara.
«entró donde estaba la reina y dijo:»
—Has de saber mi esposa
lo que tenéis en tu casa,
que tu hija Delgadina
quiere ser mi enamorada.
La reina con gran descoque
en un cuarto la encerraba
y le daba de comer
tocino y vaca salada
y le daba de beber
del agua de una pescada.
Delgadina con la sed
se asomara a una ventana,
viera a sus tres hermanitos
jugando con oro y plata.
—Por Dios os lo pido infantes
que hermanos no os llamara,
por uno de vuestros pajes
me enviéis una jarra de agua.
—No la beberás, endina,
no la beberás, malvada,
que la reina antes que muera
quiere ser nuestra madrastra.
Delgadina con la sed
se asomara a otra ventana,
viera a su madre la reina
bordando paños de Holanda.
—Por Dios te lo pido, reina
que madre no te llamara,
por uno de vuestros pajes
me enviéis una jarra de agua.
—No la beberás, endina,
no la beberás, malvada,
que hace siete años y va pa ocho
que me tienes malcasada.
Delgadina con la sed
se asomara a otra ventana,
viera a su padre el mal rey
por los campos de Granada.
Delgadina no tiene sed
Delgadina no quiere agua,
a los pies de Delgadina
nace una fuente muy clara
y a la cabecera tiene
a la Virgen Soberana
y la cama de su padre
de demonios rodeada.

audio LARIO/el-seductor-de-su-hija-delgadina-lario/
Tres hijas tenía el rey,
todas tres como la plata;
la más pequeñina de ellas
Delgadina se llamaba.
Un día al salir pa’ misa
su padre la reparaba:
– Delgadina, Delgadina,
tú has de ser mi enamorada.
– No lo quiera el Rey del Cielo
ni la Virgen soberana,
que hijas con padres se casen
saliendo de sus entrañas.
¡Alto, alto, mis criados!
A Delgadina encerrarla
en un cuarto muy oscuro
en donde no vea nada.
La agarran por los cabellos,
para un cuarto la arrastraran,
y le daban de comer
pescado y agua salada.
Y al cabo de siete años
el cuarto se hizo ventanas;
pasan días, vengan días,
se ha asomado a una ventana,
donde estaban sus hermanas
bordando paños de plata.
– Hermanas, porque lo sois
salidas de unas entrañas,
por favor de Dios os pido
que me deis un vaso de agua.
– Yo bien te lo diera, hermana,
pero si padre lo sabe,
la cabeza nos cortara.
Se quitó la Delgadina
muy triste y desconsolada;
pasen días, vengan días,
se ha asomado a otra ventana,
en donde estaba su madre
peinando a las sus hermanas.
– Madre, porque lo es usted,
que salí de sus entrañas,
por favor de Dios os pido
que me dé usté’ un vaso de agua.
– Quítate de ahí, Delgadina,
quítate de ahí, perra mala,
que si tuviera un puñal
desde aquí te atravesara.
Se quitó la Delgadina
muy triste y desconsolada;
pasen días, vengan días,
se ha asomado a otra ventana,
donde estaban los criados
jugando al juego de barra.
– Criados, porque lo sois,
somos de la misma casa,
por favor de Dios os pido
que me deis un vaso de agua.
[…]
Se quitó la Delgadina
muy triste y desconsolada;
pasen días, vengan días,
se ha asomado a otra ventana,
donde estaba su padre
en silla de oro sentado.
– Padre, porque lo es usted,
que salí de sus entrañas,
por favor de Dios os pido
que me dé usté’ un vaso de agua.
– Sí que te lo alcanzaré
si has de ser mi enamorada.
– Padre mío, lo seré
aunque sea de mala gana.
– ¡Alto, alto, mis criados!
A Delgadina darle agua.
Unos van con jarros de oro
y otros con jarros de plata;
mas por mucho que corrieron,
Delgadina muerta estaba.
A los pies de Delgadina,
una fuente que manaba
por un lado echaba vino,
por el otro echaba agua.
El primero que llegase
la vida tiene ganada,
y el último que llegase
la vida tiene jugada.
En la cama de sus hermanas
una serpiente estirada,
en la cama de los criados
una culebra enroscada,
en la cama de sus padres
todo el infierno se hallaba,
la cama de Delgadina
toda de gloria rodeada
AUDIO PRIORO
AUDIO PALACIOS DEL SIL_-_Delgadina.ogg
AUDIO ARGOVEJO_-_Delgadina.ogg
AUDIO CORDIÑANES DE VALDEON https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00421_02_-_Delgadina.ogg
AUDIO VAL DE SAN LORENZO Fundación Joaquín Díaz – ATO 00115 21 – Delgadina.ogg
AUDIO PALACIOS DEL SIL Fundación Joaquín Díaz – ATO 00463A 01 – Delgadina.ogg
Un rey tenía tres hijas, y las tres como tres damas;
la más pequeñita d’ellas Delgadina se llamaba.
La dijo su padre un día: -Y has de ser mi enamorada.
-No lo quiera Dios del cielo ni la Virgen soberana,
ser yo mujer de mi padre, madrastra de mis herma nas.
-Y altos, altos, los mis pajes, y a Delgadina encerrarla.
No me la deis de comer no siendo cosa salada
ni tampoco de beber, no siendo agua de retama.
Y a ese otro día a la mañana, se ha asomado a la ventana .
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Alcanzó a ver a su hermana:
-Y hermana de los mis ojos, hermana de mis entrañas,
por Dios te pido un favor, que me des un vaso de agua.
-Si mi padre lo supiera, el pescuezo me cortara.
(Y) ese otro día a la mañana se ha asomado a la ventana.
Alcanzó a ver a su padre . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
-Ay, padre de los mis ojos, ay, padre de mis entrañas,
por Dios le pido un favor, que me dé usted un vaso de agua.
-Hija, sí te le daré, (pero) has de ser mi enamorada.
Y a ese otro día a la mañana, Delgadina muerta estaba,
y a los pies de Delgadina y había una fuente muy clara,
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . de ángeles arrodeada

Los mocitos pa’ La Habana – Ronda de quintos

Una vía van a hacer 
por medio la mar salada
para que embarquen los mozos,
los mocitos pa' La Habana.

Los mocitos pa' La Habana,
ferroviarios los primeros;
guardagujas de estaciones,
maquinistas, fogoneros.

Maquinistas, fogoneros
y el jefe de la estación.
Si vas a la isla de Cuba,
dale un recado a mi amor.

Dale un recado a mi amor
y dile que no me olvide,
yo ya le mando esta carta
y en el medio va un suspiro.
  • Argovejo {León),