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AUDIO CABREROS DEL RIO https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00521_33_-_La_boda_estorbada.ogg
AUDIO CORDIÑALES DE VALDEON https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fundaci%C3%B3n_Joaqu%C3%ADn_D%C3%ADaz_-_ATO_00420_14_-_La_boda_estorbada.ogg
EL CONDE SOL
Grandes guerras se publican
en la tierra y en la mar
el conde sol le nombraron
por Capitán General,
La condesa como es niña
no hacía sino llorar
acaban de ser casados
y se tienen que apartar;
¿Cuántos días, cuántos meses
piensas estar por allá?
deja los meses condesa,
por años has de contar,
Si a los tres años no vuelvo
viuda te puedes llamar.
Pasan los tres y los cuatro
pasan seis y pasan más,
y el Conde Sol no volvió
ni nuevas suyas fue a dar.
Los ojos de la condesita
no dejaban de llorar
un día estando a la mesa
su padre la empieza a hablar:
Deja el llanto condesita
nueva vida tomarás
condes y duques te piden hija
que te debes de casar.
Carta en mi corazón tengo
de que el Conde vivo está,
no permita el Dios del cielo
que yo me vuelva a casar.
Dame licencia mi padre
para salirle a buscar;
licencia tienes hija
y mi bendición además.
Se ha retirado a su aposento
llora que te llorarás
se quitó medias de seda,
de lana las fue a calzar
Quitó zapatos de raso
los puso de cordobán
un viral de seda verde
que valía una ciudad;
Encima del viral puso
un hábito de sayal,
es postilla de romera
sobre el hombro se lo echó atrás.
Cogió un bordón en la mano
se marchó a peregrinar
anduvo en reinados
morería y cristiandad.
Anduvo por mar y tierra
no puedo el conde encontrar
cansada va la romera
que no puede andar.
Más subió en un puerto
y en un valle un castillo
vio asomar.
Si aquel castillo es de moros
allí me cautivarán
más si es de buenos cristianos
ellos me han de venerar.
Y bajando unos pinares
gran vacada fue a encontrar
vaquerito, vaquerito,
por la Santa Trinidad,
que me niegues la mentira
y me digas la verdad.
de quién llevas tantas vacas
de un mismo hirro y señal.
Del conde Sol son señora
que en aquel castillo está.
Vaquerito, vaquerito,
por la Santa Trinidad,
si el conde Sol es tu amo
te quiero preguntar.
De la guerra llegó rico
mañana se va a casar
ya están muertas las gallinas
ya están amasando el pan,
Muchas gentes convidadas
de lejos llegando van.
Vaquerito, vaquerito
por la Santa Trinidad
por el camino más corto
me has de encaminar.
Ella jornada de todo un día
en medio la hubo de andar
llegada al frente del castillo
con el conde Sol fue a encontrar.
Y arriba vio estar la novia
en un alto ventanal
dame limosna buen conde
por Dios y por caridad.
A que ojos de romera
en mi vida los vi tal,
si los habrás visto conde
si en Sevilla estado as.
¿la romera es de Sevilla,
qué se cuenta por allá?
Del conde Sol mi Señor
poco bien y mucho mal.
Echó la mano al bolsillo
y un real de plata le da
para tan grande señor,
poca limosna es un real.
Pues pida la romerica
que lo que quiera tendrá
yo pido ese anillo
de oro, que en tu dedo está.
Abriose de arriba abajo
el hábito de sayal:
¿no me conoces buen conde
mira si conocerás,
El viral de seda verde
que me diste al desposar.
Al mirarla en aquel traje
cayose el conde hacia atrás.
Ni con agua ni con vino
le fueron de recobarar,
sino con palabras dulces
que la romera le da.
La novia bajó llorando
a besar al conde mortal
y abrazándose a la romera
se lo ha venido ha encontrar.
Malas mañas sacas conde
no las podrás olvidar
que en viendo una nueva moza
luego la vas a abrazar.
Malaña romerica
¿quién te trajo por acá?
no la maldigáis ninguno
que es mi mujer natural.
Señor quedar,
que los amores primeros
son muy malos de olvidar.
Quedese con Dios la novida
vestidita y sin casar
que el que de ajeno se viste
desnudo suele quedar.
VILLAMUÑIO
Grandes guerras se publican en la tierra y en el mar,
y al conde Flores le nombran por capitán general.
Lloraba la condesita, no cesaba de llorar:
acaban de ser casados y se tiene que apartar.
-lCuántos días, cuántos meses, piensas estar por allá?
-Deja los meses, condesa: por años debe contar.
Si a los tres años no vuelvo, viuda te puedes llamar.
Pasan los tres y los cuatro, nueva del conde no hay.
Ojos de la Condesita no cesaban de llorar.
U n día, estando a la mesa, su padre la empieza a hablar:
-Cartas del conde no llegan, nueva vida tomarás,
condes y duques te piden, te debes, hija, casar.
-Carta en mi corazón tengo, que don Flores vivo está:
no Jo quiera el Dios del cielo que yo me vuelva a casar.
Dame licencia, mi padre, para el conde ir a buscar.
-La licencia, tienes hija, y mi bendición además.
Se retiró a su aposento, llora que te llorará,
se quitó medias de seda, de lana las fue a calzar.
Quitó zapato de raso, los puso de cordobán,
y un brial de seda verde que valía una ciudad,
y encima del brial puso un hábito de sayal.
Cogió el bastón en la mano y se fue a peregrinar.
Anduvo siete reinados, morería y cristiandad,
anduvo por mar y tierra, no pudo al conde encontrar.
Cansada va la romera, que ya no puede andar más;
subió a un alto y miró arriba, y un castillo vio asomar.
-[Si] aquel castillo es de moros, allí me cautivarán,
mas si es de buenos cristianos, ellos me han de remediar.
Ha subido unos pinares, gran vacada fue a encontrar.
-Vaquerito, vaquerito, te quisiera preguntar,
de quién llevas tantas vacas, todas de un hierro y señal.
-Del conde Flores, romera, que en aquel castillo está.
-El conde Flores, tu amo, lcómo vive por acá?
-De la guerra vino rico, mañana se va a casar.
Ya están muertas las gallinas, ya están amasando el pan,
muchas gentes convidadas de lejos llegando van.
-Vaquerito, vaquerito, por la Santa Trinidad,
por ei camino más corto, me has de encaminar allá.
Jornada de todo el día en medio la hubo de andar.
40 Llegada frente al castillo, con don Flores fue a encontrar
y allá arriba vio la novia en un alto ventanal.
-Dame limosna, buen conde, por Dios y por caridad.
-Oh, qué ojos de romera, en mi vida los vi tal.
-Sí los habrás visto, Conde, si en Castilla estado has.
-La romera es de Castilla? (Qué se cuenta por allá?
-Del conde Flores, señor, poco bien y mucho mal.
Metió la mano en el bolso y un real de plata la da.
-Para tan grande señor, poca moneda es un real.
-Pues pida la romerica, que lo que pida tendrá.
-Yo pido ese anillo de oro que en su dedo chico está.
Abrióse de arriba abajo el hábito de sayal.
-lNo me conoces buen Conde? Mira si conocerás
el brial de seda verde que me diste al desposar.
Al mirarla en aquel traje, cayóse el conde mortal.
N i con agua ni con vino se Je puede consolar,
sino con palabras dulces . que la romera le da.
La novia bajó llorando al ver al conde mortal.
-Mal haya la romerica, ¿quién la trajo por acá?
-No la maldiga ninguno, que es mi mujer natural:
con ella voy a mi tierra, adiós, señores, quedad.
Quedóse también la novia vestidita y sin casar,
que los amores primeros son muy malos de olvidar.
Grandes guerras se publican
en la tierra y en la mar
el conde sol le nombraron
por Capitán General,
La condesa como es niña
no hacía sino llorar
acaban de ser casados
y se tienen que apartar;
¿Cuántos días, cuántos meses
piensas estar por allá?
deja los meses condesa,
por años has de contar,
Si a los tres años no vuelvo
viuda te puedes llamar.
Pasan los tres y los cuatro
pasan seis y pasan más,
y el Conde Sol no volvió
ni nuevas suyas fue a dar.
Los ojos de la condesita
no dejaban de llorar
un día estando a la mesa
su padre la empieza a hablar:
Deja el llanto condesita
nueva vida tomarás
condes y duques te piden hija
que te debes de casar.
Carta en mi corazón tengo
de que el Conde vivo está,
no permita el Dios del cielo
que yo me vuelva a casar.
Dame licencia mi padre
para salirle a buscar;
licencia tienes hija
y mi bendición además.
Se ha retirado a su aposento
llora que te llorarás
se quitó medias de seda,
de lana las fue a calzar
Quitó zapatos de raso
los puso de cordobán
un viral de seda verde
que valía una ciudad;
Encima del viral puso
un hábito de sayal,
es postilla de romera
sobre el hombro se lo echó atrás.
Cogió un bordón en la mano
se marchó a peregrinar
anduvo en reinados
morería y cristiandad.
Anduvo por mar y tierra
no puedo el conde encontrar
cansada va la romera
que no puede andar.
Más subió en un puerto
y en un valle un castillo
vio asomar.
Si aquel castillo es de moros
allí me cautivarán
más si es de buenos cristianos
ellos me han de venerar.
Y bajando unos pinares
gran vacada fue a encontrar
vaquerito, vaquerito,
por la Santa Trinidad,
que me niegues la mentira
y me digas la verdad.
de quién llevas tantas vacas
de un mismo hirro y señal.
Del conde Sol son señora
que en aquel castillo está.
Vaquerito, vaquerito,
por la Santa Trinidad,
si el conde Sol es tu amo
te quiero preguntar.
De la guerra llegó rico
mañana se va a casar
ya están muertas las gallinas
ya están amasando el pan,
Muchas gentes convidadas
de lejos llegando van.
Vaquerito, vaquerito
por la Santa Trinidad
por el camino más corto
me has de encaminar.
Ella jornada de todo un día
en medio la hubo de andar
llegada al frente del castillo
con el conde Sol fue a encontrar.
Y arriba vio estar la novia
en un alto ventanal
dame limosna buen conde
por Dios y por caridad.
A que ojos de romera
en mi vida los vi tal,
si los habrás visto conde
si en Sevilla estado as.
¿la romera es de Sevilla,
qué se cuenta por allá?
Del conde Sol mi Señor
poco bien y mucho mal.
Echó la mano al bolsillo
y un real de plata le da
para tan grande señor,
poca limosna es un real.
Pues pida la romerica
que lo que quiera tendrá
yo pido ese anillo
de oro, que en tu dedo está.
Abriose de arriba abajo
el hábito de sayal:
¿no me conoces buen conde
mira si conocerás,
El viral de seda verde
que me diste al desposar.
Al mirarla en aquel traje
cayose el conde hacia atrás.
Ni con agua ni con vino
le fueron de recobarar,
sino con palabras dulces
que la romera le da.
La novia bajó llorando
a besar al conde mortal
y abrazándose a la romera
se lo ha venido ha encontrar.
Malas mañas sacas conde
no las podrás olvidar
viendo una nueva moza
luego la vas a abrazar.
Malaña romerica
¿quién te trajo por acá?
no la maldigáis ninguno
que es mi mujer natural.
Señor quedar,
que los amores primeros
son muy malos de olvidar.
Quedese con Dios la novida
vestidita y sin casar
que el que de ajeno se viste
desnudo suele quedar.


