Para que vas tan alto – (La paloma)

¿Para qué subes tan alto
paloma, si vas herida?
¡Cuánto más arriba subas,
mayor será la caída!

Cuando vayas a la fuente
no vuelvas anochecido
que es maliciosa la gente
Valle arriba, valle abajo
anda un gavilán herido
¡Nunca has de poder pagarme
lo mucho que te he querido!

Puntuación: 1 de 5.

PARA QUÉ SUBES TAN ALTO

 ¿Para qué subes tan alto,
paloma, si vas herida?
Cuanto más arriba subas,
mayor será la caída.

No subas tanto, paloma mía.

No la llames, no la llames,
no la llames, que no viene,
que se ha quedado dormida
debajo de los laureles.

Que no la llames,
que ya no viene.

Yo le quiero labrador

Yo le quiero labrador,
que coja las mulas
y se vaya a arar,
y a la media noche
me venga a rondar.

Labrador, labrador, ha de ser...
quien de mi ventana se lleve la miel.
Allá arriba en aquella montaña
había una caña y en ella una flor....

¡Labrador, labrador es mi amor!
No le quiero molinero,
que le llaman maquilero,
yo le quiero labrador,
que coja las mulas y se vaya a arar...
y a la media noche me venga a rondar.

Alla va la despedida

Allá va la despedida 
y ahora remato y concluyo:
es tanto lo que te quiero
que mi corazón es tuyo.

Dios te conserve y te guarde
chocolate de mi vida.
Los curas en los entierros,
cuando van sin chocolate

dicen que es un disparate
y la mañana perdida;
y cantan como becerros:
dies ire, dies ira.